
Esta página tiene por finalidad otorgar un espacio de reflexión a través de ppt o pdf, de modo que logre la adecuada meditación a través de las imagenes presentadas.
Dejo aquí como primera entrega este ppt llamado “Padre Nuestro Sevillano”, muy lindo, una llamado a trascender en este mundo por medio de la mirada al Padre.
( Gracias mamá, por tan lindo regalo, te amo)

(Para tí, papá. Te amo)

(Dedicado a todos mis amigos…los quiero mucho)

( Un aprendizaje…a tener en cuenta cada día)




62 comments
Comments feed for this article
Enero 25, 2008 en 1:54 am
NANCY
HERMOSO ANDREA, ME ENCANTÓ, Y ME EMOCIONÓ MUCHO.
Enero 30, 2008 en 3:57 pm
Andrea
He subido una reflexión dedicada a los hijos, es un llamado de atención a todos los que contamos aún con el inmenso regalo de tener a nuestros padres vivos. AMEMOS Y ACEPTEMOS A LOS PAPAS, PADRE Y/O MADRE, como son, recordemos lo que ellos han hecho por nosotros, con ese amor incondicional de los padres que no esperan nada a cambio….como mis padres….gracias papá, mamá. Los amo.
Febrero 23, 2008 en 7:11 pm
roberto viera gonzalez
Yo saqué hoy a mi suegro. Le leí las noticias a puro grito en la plaza. El es sordo. Pero médico y muy inteligente. ¡Qué feliz se sintió! El hombre que regaba los pastos en la plaza me dijo: ¿Qué increíble lo que pasa en Chile, no? Justo le contaba a mi suegro el misterio de don Gerardo Rocha mi jefe superior en el Santo Tomás. Aunque me despidieron.
Cuando volvíamos a la casa me dijo. “Demos otra vuelta en auto.” Luego en la casa me dijo: “¿Por qué te vas tan luego?” Había llegado a las 10 y eran las 13,30 pm. Gracias Andrea por esta reflexión. Urge que cumplamos como hijos. Un cariño-.
Febrero 23, 2008 en 11:23 pm
Andrea
Querido Roberto
Su generosidad es tan grande! Dios permita que nunca abandone esta virtud tan linda que cultivas día a día…con tu suegro, que lindo lo que has hecho…actos de amor, eso es sólo amor.
Conversando con un amigo justamente hablabamos de aquellos hijos que olvidan a sus padres, que los dejan en asilos o geriátricos, dejados a la suerte de enfermeras y personas tan ajenas a ellos. Hijos que no agradecen el sacrificio, el valor de cada adulto mayor; no comprendo que un hijo tenga tanta indolencia frente a una madre, tanta indiferencia….duele el alma.
Pero ellos se irán, retornarán al Padre y esos hijos quedarán y algún día asumirán sus responsabilidades y consecuencias de tanta crueldad con quienes les dieron la vida y algo más…mucho más….quizás la historia se repita…pero con ellos….
Dios tenga misericordia de aquel hijo que ha sido desdeñoso con sus padres, ignorando asi un mandamiento fundamental…..
Cariños.
Febrero 24, 2008 en 5:50 am
roberto viera gonzalez
A veces, Andrea. A veces, creo yo que es mejor no contar nada. Pienso que la gente dirá. ¡El gusto de este señor de andar contando todo lo que hace! Aquí siempre me he sentido tan bien. Veo tanta prudencia, discreción que no quiero dañar a nadie. Es tan poco lo que uno encuentra en internet para hablar de Dios. Ayer en Misa justamente me encontré con una colega que lee lo que escribo y estaba eufórica, me dijo: sé todo lo que has hecho. Fuiste, y volviste, y fuiste de nuevo al campo……. etc., etc., etc. ¿Estará bien lo que hago, Andrea?
Febrero 24, 2008 en 5:59 am
Andrea
Mi querido Roberto
Una de las mayores virtudes del ser humano es la autenticidad y transparencia, aquella que nos permite creer fielmente en el otro.¡Cómo no va a ser lindo lo que comentas! Testimonios de vida” Roberto.
Eres tan consecuente, tan noble en cada palabra, que mi opinión es “Si, Roberto, está muy bien” Es tan dificil encontrar a hombres honestos en este mundo, tan valiosos…
No cambies, por favor, tanto aprendo (aprendemos) de ti que si cambias se perderá una parte vital de lo que eres “Hijo predilecto del Padre”
Cariños
Febrero 24, 2008 en 6:05 am
roberto viera gonzalez
¿Estás ya en pie? Perdona mi indiscreción. ¿te levantas también temprano? Hoy es Domingo. Pedona amiga mi curiosidad.
Febrero 24, 2008 en 6:12 am
Andrea
No, Roberto, lo que ocurre es que yo me acuesto muy tarde, duermo unas pocas horas (más o menos 4) y luego sigo el día en mis actividades, de esto hace unos 20 años ya….
Es mi costumbre, de verdad. No puedo dormir antes de esta hora, por regla general.
Febrero 24, 2008 en 6:16 am
Andrea
Respecto de tu comentario, Roberto, nunca pierdas ese don tan predilecto como es la esencia transparente, carente de doble standard, esa confianza que inspiras no es casualidad, es fruto de un actuar consecuente, sensato, honesto frente al mundo. Dios lo valora y ama estas virtudes en los seres humanos, sobre todo en el mundo relativista de hoy.
Febrero 24, 2008 en 6:25 am
roberto viera gonzalez
Gracias amiga. Ahora si yo vuelvo a la cama. El domingo me gusta despertar dos veces. nos vemos.
Febrero 24, 2008 en 6:26 am
Andrea
Cariños. Roberto. Descansa. Dios te acompañe hoy, junto a la Mater
Febrero 25, 2008 en 10:20 am
roberto viera gonzalez
¡Madre Inmaculada! Hoy recordamos el Cuarto Misterio del Santo Rosario. Días miércoles y domingos. Eres asunta al cielo. Jesús no podía dejarte. Si. ¡cómo madre! Mi madre no podía dejarme. Es más. Desde que murió hace ya 26 meses estoy ¡Virgencito! No te rías, madre mía. Quise decir, algo santo. Ella murió y logró convencer a Tu Hijo que yo no era tan malo. Ustedes las madres son unas “fanáticas” por sus hijos. Los quieren tanto, que los llegan a enfermar. Por lo menos a nosotros. Desde hoy incorporaré al Santo Rosario diario las Letanías Lauretanas. Ellas me recuerdan lo bien que tenemos que tratar a las mujeres. ¡Lo mejor de la creación! Y yo que tengo tres. ¡La suertecita!
No sé que pasó estoy sin internet. Más ratito paso por una cabina y dejo tu saludo. Gracias por todo Madre Mía.
Febrero 27, 2008 en 4:20 am
luis robert
Plegaria para la noche.
Padre mío, ahora, que las voces se silenciaron,
y los clamores se apagaron,
aquí, al pie de la cama,
mi alma se eleva hasta a Ti para decirte,
Creo en Ti, espero en Ti,
te amo con todas mis fuerzas
Gloria a Ti, Señor.
Deposito en tus manos,
la fatiga y la lucha,
las alegrías y desencantos,
de este día que quedó atrás.
Si los silencios me traicionaron,
si los impulsos egoístas me dominaron,
si di entrada al rencor o a la tristeza,
perdón Señor, Ten piedad de mí
Si he sido infiel,
si pronuncié palabras vanas,
si me dejé llevar por la impaciencia,
si fui espina para alguien, perdón Señor.
No quiero esta noche entregarme al sueño,
sin sentir sobre mi alma,
la seguridad de tu misericordia,
tu dulce misericordia
enteramente gratuita, Señor.
Te doy gracias, Padre mío,
porque has sido la sombra fresca,
que me ha cobijado,
durante todo este día.
Te doy gracias porque
invisible, cariñoso, envolvente
me has cuidado como una madre, a lo largo de estas horas.
Señor, a mi derredor
ya todo es silencio y calma.
envía el angel de la paz a esta casa.
Relaja mis nervios, relaja mis nervios, sosiega mi espiritu,
suelta mis tensiones,
inunda mi ser de silencio y serenidad.
Vela sobre mí, Padre querido,
mientras me entrego confiado al sueño,
como un niño, que duerme feliz en tus brazos.
En tu nombre, Señor,
Descansaré tranquilo. Así sea.
(cf. Encuentro, Padre Ignacio Larrañaga)
Febrero 27, 2008 en 4:53 am
luis robert
Oración de la esperanza.
Señor, una vez más estoy delante de tu Misterio.
Estoy constantemente envuelto en tu Presencia
que tantas veces se torna en ausencia.
Busco tu Presencia
en la ausencia de tu Presencia.
Echando una mirada al inmenso mundo
de la tierra de los hombres,
tengo la impresión de que muchos ya no esperan en Ti, que ya no esperan en Ti
Yo mismo hago mis planes, trazo mis metas
y pongo las piedras de un edificio
del cual el único arquitecto parezco ser yo mismo.
Hoy día, los hombres somos, muchas veces,
unas criaturas que nos constituimos
en esperanza de nosotros mismos.
Dame, Señor, la convicción más profunda
de que estaré destruyendo mi futuro
siempre que la esperanza en Ti no estuviere presente.
Haz que comprenda profundamente que,
a pesar del caos de cosas que me rodea,
a pesar de las noches que atravieso,
a pesar del cansancio de mis días,
mi futuro está en tus manos
y que la tierra que me muestras
en el horizonte de mi mañana
será más bella y mejor.
Deposito en tu Misterio mis pasos y mis días
porque sé que tu Hijo, y mi Hermano
venció la desesperanza y garantizó un futuro nuevo
porque pasó de la muerte a la vida. Así sea.
(cf. Encuentro, Padre Ignacio Larrañaga)
Febrero 27, 2008 en 8:44 am
roberto viera gonzalez
tengo la impresión de que muchos ya no esperan en Ti, que ya no esperan en Ti. …………………..
No te equivocas, mi querido joven. ¡Para nada! ¿Te imaginas nuestro gran desafío? A no perder un minuto las ganas. Son demasiadas las cosas que nos regala, particularmente a cada uno de nosotros, nuestro amado Jesús, para desanimarnos. donde sea, con quien sea, mostremos nuestro distintivo, una sonrisa, una mirada cariñosa, un gracias demás, no importa.
“”"”a pesar del caos de cosas que me rodea”"”" ¡ay, si supieras el que me rodea a mi, pequeña vida! y sin embargo, aquí estoy mirando a mi Señor en su madero.
Gracias por tus dos oraciones, Luis robert.
Febrero 27, 2008 en 4:19 pm
Andrea
Abba Pater
http://es.youtube.com/watch?v=QGdoq7eye6s&feature=related
Marzo 2, 2008 en 2:33 am
Andrea
Escucho “Chi Mai”, Ennio Morricone, e inevitablemente pienso en mi padre, en Francisco Patricio, mi papá. En aquella época, él había comprado un “cassette” ( o tal vez regalo de mamá, es muy probable) con la música de la Misión. El papá escuchaba San Cristobal, música orquestada….
Me transporto a esa época, donde las tardes de verano tenían un aroma especial, donde a veces ibamos con mamá a buscar al papá a la oficina, en esas navidades preciosas, donde la emoción comenzaba con la llegada del papá a casa…..
Chi Mai….es música para mi padre.
Marzo 5, 2008 en 4:52 am
roberto viera gonzalez
Muy hermosa, Andrea. Me produce tanto gozo que las lecturas se iluminan y termino extasiado sin emitir palabra alguna al teclado. Gracias.
Marzo 14, 2008 en 12:08 pm
Andrea
Jamás votaré por él, pero no me puedo sustraer de las dicotomías, de las incoherencias de las autoridades de mi país. Y ciertamente me apena, gran estima le tengo a la Pdte de mi Chile. Pero antes que todo está la verdad.
http://www.youtube.com/watch?v=SZnr9eVpdJI
Soy consecuente, Piñera no es ni será mi candidato.
Marzo 14, 2008 en 12:27 pm
Ricardo
…mmmmmmmmm; aqui si que se arma la rosca dijo la mosca… la politica; … el Cesar.
… Luis Robert, y a ti que te parece Pin’era?
Marzo 14, 2008 en 12:46 pm
Ricardo
… y Ud. don Leonardo… Longueira? … rataplam, rataplam, rataplam, pam pam …
Marzo 14, 2008 en 12:48 pm
Ricardo
…no, no, no, don Guillermo Guerrero, no se lo discuto, seria el “paraiso liberal”…
Marzo 14, 2008 en 12:54 pm
Ricardo
… Don Roberto… la “Chole” estaria quedando?… pero en una de esas el “Colorin” da golpe de Estado…
Marzo 14, 2008 en 12:54 pm
Andrea
Uy…..parece que ….bueno, honestidad es honestidad…¿Saben que siempre me asustó el cuento de caperucita Roja? será porque el lobo feroz estaba sediento de poder? Perdón, de hambre…..
Han visto cosa más tremenda que un lobo con piel de oveja..? Yo le temo, creo, no obstante , en los seres que, pese a recibir todas las criticas del mundo son consecuentes con sus principios , valores, dignidades Y que piensan en el Bien del prójimo y hacia el prójimo por sobre el bien personal, ie, el poder…..
Con todo, respeto las ideas divergentes, las otras opiniones, tal vez hay cosas que no sé….pero hasta donde sé…no me gusta….¿que quieren que les diga?
Cariños a ambos.
Marzo 14, 2008 en 12:58 pm
Andrea
No, no , Ricardo, También van en aumento Ricardo Lagos e Insulza, hoy escuchaba en las noticias, éste último por un compromiso entre él y el partido. A la cabeza Escalona. Aumenta el contingente presidenciable. Y Zaldivar se ha lanzado como un nuevo referente independiente.
Creo que se está poniendo interesante el tema…..
Marzo 14, 2008 en 1:01 pm
Andrea
Sin olvidar a Navarro y Arrate…ya, no hablo más de política….la reflexión fue por una acusación que luego se convirtió en promesa de la Pdte y que fue tomada en el año 2005 como demagogia y populismo, aunque me duele que así sea. Pero vamos al fondo: si la idea es buena y factible ¡¡¡bienvenida la dignificación por la mujer dueña de casa!!! que bastante se posterga, sufre en silencio, se esmera y nadie le reconoce, menos en el día a día porque “es su obligación”…..
Cariños.
Marzo 14, 2008 en 1:03 pm
Ricardo
…Psssssstttttttt Paloma… segura que una monarquia y de derecha? … ah ya se, tu ahi jugando a la Alicia encantada en el Pais de las Maravillas…
Marzo 14, 2008 en 1:11 pm
Ricardo
… si ya se Francisco que “vos soi momio” y queris darle un giro pa’ la derecha…
Marzo 14, 2008 en 1:37 pm
Ricardo
Pao… viste che como hacemos politica los chilenitos? …
Marzo 14, 2008 en 1:46 pm
Ricardo
… oye Nancy, y si nacionalizamos a Menem pa’que la primera dama sea la chechi Bolocco?…
Marzo 14, 2008 en 2:00 pm
Ricardo
Marcelo… brilla el sol de nuestras juventudes? …falto mucho un tercer Frei ah?…
Marzo 14, 2008 en 4:03 pm
Marcelo Arrabal
Ricardo
muy gracioso tu comentario, realmente me has hecho reir… GRACIAS!
En mi vida la gente me ha confundido con:
comunista / liberal / conservador / peronista / gorila / fascista / nazi / democrata cristiano / republicano …
Es muy gracioso que por leer un comentario o escuchar un par de ideas de otro, le pongas una etiqueta a otra persona…
Sería lo mismo que si lees el evangelio donde dice “no he venido a traer la paz sino la espada” y creas que Jesús es un general… un poco arriesgado el método de clasificación que propones…
Ojo cuando juzgues a la gente por sus ideas sin estar seguro…
Averigua bien antes, porque si te equivocas podes destruirle la felicidad a los demás… con este tema sugiero que seas muy cuidadoso.
Te lo recomiendo por experiencia propia.
Un abrazo.
Marcelo
Marzo 14, 2008 en 4:16 pm
Andrea
Esto ,me recuerda al primer blog, en que hubo un debate al respecto, acerca de las posturas políticas y en particular la postura que debíamos tener como católicos frente al tema.
En esa oportunidad , aludí al socialismo de derecha, que en realidad se tradujo en una opción de un socialismo puro en el más amplio sentido cristiano.
La política es preciosa, la politiquería degrada porque es afán de poder simplemente. La idea de bien común , de bien superior arraigada en los creyentes era lo que nos motivaba en ese momento, una igualdad en la distribución, una igualdad en derechos, sin caer en excesos. era apostar por la fe y dignificar al ser humano como “persona”, como creación Divina y no encasillar por partidos ni colores. Fue el dialogo político más fructífero que tuvimos en ese entonces.
Si hubiese , necesariamente que enmarcar un cuadro político por obligatoriedad sin duda, estimo que Luis y yo estamos en el ámbito de un socialismo cristiano. entendiendo por lo primero un concepto muy lejano del actual. Más aún, sólo pensemos en la Encíclica Centesimus Annus y podemos verificar de qué hablamos en este caso.
Los católicos debemos seguir las enseñanzas fundamentales del Padre, esa es nuestra motivación, y tratar de hacer concordante éstas con la realidad de cada´país. Y si comprendieramos el término “politica” en su expresión real y fundamental no existiría ni subdesarrollo, ni discriminación ni desigualdad. El problema yace en que el hombre, el ser humano , pretende ser “super hombre “.
Saludos a todos.
Marzo 14, 2008 en 5:36 pm
luis robert
En mi opinión, tengo la convicción que Piñera será Presidente de Chile. Y no con mi voto. Considero que es un hombre astuto, ambicioso, todo hace por sus finalidades personales. Cualquier persona que se desprenda de cualquier partidismo, tendrá conciencia inmediata que lo que Piñera ha hecho de un tiempo a esta parte, es, un ensayo demostrativo, para con la ciudadanía, de su “gestión” (¿gobierno?) en una promisoria Presidencia de la República. La compra de Colo-Colo, su milagroso y coincidente ascenso empresarial, los éxitos futbolísticos-económicos, Chilevisión, etc., son parte de aquel ensayo demostrativo, que, aunque en silencio (quizás por la experiencia anterior de J. Lavín), potencialmente hablan de un Piñera fuerte, gestor, pronto, ¡Así sería Chile! ¡Y claro! ¡Así sería Chile! Dice el casi 50% de las personas que adhieren a su persona. Ven en él un reflejo de su personalidad, un hombre que encarna sus aspiraciones sociales, económicas…Es Piñera, lamentablemente, el paladín de muchos chilenos; sumado a ello el actual estado caquéxico de la Concertación, la cosa no puede ser mejor para Piñera. Ruego a Dios que algo suceda…Es para mí muy doloroso que hasta se use el cristianismo como instrumento por el poder “El maná que cae del cielo” (sic), etc. Es muy seguro que algunas cosas cambien, es natural que un cambio de gobierno, de coalición, trasparente muchos asuntos. Pero todo ello pertenece a la forma, en el fondo, las cosas no serán muy distintas.
Le tengo estima a la Presidenta Bachelet, aunque no puedo dejar también de suscribir al comentario de Andrea, en donde se deja en evidencia, por medio del video, su inconsecuencia.
Muy al fondo, en mi opinión, el devenir de Chile depende de una objetividad, y de una subjetividad. La primera, es tal puesto que se condice con un cambio jurídico-político-institucional-, el más ad hoc, p. ej., avanzar en un debate sobre la forma de gobierno: mantener el presidencialismo, pero atenuarlo, interiorizar algunos intrumentos del sistema semipresidencial, etc. También es tema en estos días la modernización del Estado, a propósito de la Educación. Un ejemplo claro consistiría en traspasar la función de la contabilidad de la Nación, actualmente prerrogativa de la Contraloría General de la República, a un órgano autónomo, puesto que también el mismo organismo, “fiscaliza el ingreso y la inversión de los fondos del Fisco”, situación que pone al contralor en una situación de juez y parte. Es uno de los tantos ejemplos. En lo político, una urgente reconfiguración de las fuerzas políticas, amen del sentir actual de la sociedad civil. Es cosa de mirar los nombres de los distintos partidos políticos para constatar la reigambre de un pasado que es necesario asumir y aceptar. “Partido por la democracia”, “Concertación de partidos por la democracia”, dicen la finalidad de tales conglomerados, que ya no es tal. La democracia se conquistó. Es tarea del presente formarla. Es también exigente la formación de un partido que abogue por la vida, la educación, tema aún pendiente. Una educación al estilo español, minaría las bases de la enseñanza basada en el Evangelio. Y es aquí donde entra el asunto subjetivo. No dependen estos últimos cambios esencialmente de la política. Están relacionados, claro está, es tarea de los agentes del poder exhortar a la ciudadanía, pero su eficiencia depende de nosotros mismos. Es un llamado con nombre y apellido a cada uno de nosotros, trasversal, sin condiciones, sin chapas partidistas, y que consiste en revitalizar “la verdad”, opuesta a la mentira. Cuando se habla de corrupción, no es un asunto político, ni institucional. Hay una relación de género a especie: la verdad es a la honradez, como la mentira es a la corrupción. Todos estos aspectos pertenecientes a la moral individual, punto de partida para el levantamiento de una moral social justa y basada en la caridad.
Concuerdo en plenitud con mi querida Andrea en cuanto al partido socialista de derecha. Nosotros los católicos, no tenemos obligación alguna de filiación política especial, como en el pasado lo fue el Partido Conservador, en tiempos del Padre Hurtado. Antes de la política está Cristo, y es Él el horizonte último que dirige toda actividad humana, con mayor razón si se trata de la política. La tarea es nacional, sin exclusión de credos. Es un error tremendo excluir de esta vocación a los que no son creyentes. Muy bien se sabe que los que no han tenido la oportunidad de conocer a Cristo, sí forman parte del Cuerpo invisible de la Iglesia: allí están los hombres de buena fe, rectos, que siguen y aman la verdad, acaso, mejor que cualquiera de nosotros, pensemos en Gandhi. Dios en su infinita misericordia, reconoce a estos hombres, que están sin saberlo, en comunión con él, porque la ley natural están en el corazón de todos los hombres que buscan la verdad. Este hecho es aleccionar para nosotros, los católicos, que muchas veces, excluímos a las personas por confesionalidades absurdas. La primacía de la persona humana, y su dignidad inherente, es principio base para que la política alcance sitiales realmente humana, trascendentes, más allá de cualquier discordia aparente que solo origina pobreza, delincuencia, mentira, vacío de alma…
Marzo 15, 2008 en 12:10 am
Ricardo
Don Marcelo Arrabal: Muchas gracias por su sugerencia. Tratare de asimilar bien su consejo.
Marzo 15, 2008 en 3:36 am
NANCY
RICARDO SIEMPRE TAN CHISTOSO, JA QUE AGRADO QUE ESTES MEJOR ME ALEGRO MUCHO POR TI,
Marzo 15, 2008 en 3:44 am
NANCY
LUIS TE ESCRIBO ACÁ MUY LINDO LO QUE LE ESCRIBES A TU ABUELITA MATILDE QUE EN PAZ DESCANSE, Y TE FELICITO POR TU PINTURA MUY HERMOSA ESO QUE ESTES MUY BIEN BYE.
Marzo 15, 2008 en 4:28 am
roberto viera gonzalez
Lo que es yo, me siento realizado. Después de 20 años de matrimonio puedo morir tranquilo. Logré que mi padre, un maravilloso marxista, y mi suegro, médico famoso, un tiernito fasista, a punto de partir juntos al sepulcro se hicieran íntimos amigos. Hasta hace unos meses los llevaba los domingos, ambos tienen más de 80, a la plaza Los Almendros en Las Vertientes, camino a San José de Maipo. Y del brazo daban sus pasos, mientras yo les preparaba un tecito con galletas en el auto.
Hasta aquí llegué. Ya empecé a llorar. ¡Mis viejitos lindos! ¡Lo logré amigos, lo logré! ¡Cuánto sufría los primeros años de casado por esta situación, Santo Dios!
Mi suegro está en un estado deplorable. Muy averiado, como dice el. Ayer pasé a almorzar con él y lo encuentro con un ojo todo rojo y la enfermera me cuenta que había tenido una pequeña hemorragia ocular. ¡Por qué, por qué Dios no lo lleva a su seno!
Mayo 9, 2008 en 4:06 am
andre
Dejo este link que, aunque no es católico, sino protestante, deja un emotivo mensaje de esperanza y fe , de amados hijos del Padre.
Vale la pena verlo
(Gracias mamá por el envío, un regalo)
http://www.enbuscadedios.com/?p=Una_entrevista_con_Dios
Andrea
Mayo 9, 2008 en 2:31 pm
Ricardo
Catolicos, Protestantes, Testigos de Jehova, Evangelicos etc. todos Cristianos primeramente y por lo tanto una misma Religion aunque fragmentada por la divergencia humana en la interpretacion del Evangelio. Juan Pablo II logro reunirles, acercarles debidamente como hermanos. Pero no se esfumaran siglos de historia al respecto, por la accion de un santo en su breve paso por esta tierra.
…pero bueno, mejor no me pongo tan “protestante” y voy ahora a leer el “link” aunque no sea catolico…
… si, mejor, … sino?… 
Mayo 9, 2008 en 5:11 pm
andre
Ecumenismo…ese es el llamado urgente , debemos ser Iglesia Universal. El Papa Juan Pablo II luchó por la unidad de las Iglesias(Ut unum Sint), los musulmanes van en aumento, debemos lograr la unidad. El Papa Benedicto trabaja fervorosamente por el ecumenismo (prioridad ha dicho)….debemos atender a la necesidad vital de esta unidad. Ésta se concentra en la figura de Cristo santísimo, nuestro Salvador, quien muere y resucita, quien es vía del perdón y fuente de vida eterna.
No, Ricardo, no te vuelves protestante, simplemente dices algo que el conservadurismo no admite, pero 2000 años de historia (más en realidad, hay un error en el calendario) avalan la existencia y sobrevivencia de nuestra Iglesia, origen de todas las demás que luego históricamenhte, no entraré en los detalles del por qué, fueron por el camino de la división, acomodando la creencia y la fe. No obstante ello, el fin último de todas la Iglesias , de la religiones , es uno: Dios. Y Cristo es la persona , factor de unidad , que al mismo tiempo es la misma santisima trinidad.
“”Por muchas razones todos amamos la paz y deseamos la concordia.
Valoramos mucho la unidad de los cristianos, pero entre nosotros existen diversas
opiniones sobre cómo alcanzar este gran don
y qué medios utilizar para llevar a buen término esta sagrada tarea.
En esto estamos divididos”.Cardenal Bessarión
Ricardo, me alegro que escribas.
Mayo 9, 2008 en 5:14 pm
andre
ECUMENISMO: POR QUÉ, PARA QUÉ
Las palabras que introducen nuestro tema fueron pronunciadas por el cardenal Bessarión en el discurso dogmático sobre la unidad de la Iglesia durante el concilio de Florencia [1439], en el que se logró una pasajera unión entre la Iglesia católica y la ortodoxa. Después de más de quinientos años estas palabras continúan teniendo tristísima realidad. ¿Cómo conseguir la unidad entre los cristianos todavía divididos e incluso enfrentados?
El 30 de mayo de 1995 fue presentada en el Vaticano y también en Madrid la duodécima encíclica del fallecido Papa Juan Pablo II, que lleva por título “Ut unum sint” (”Que sean uno”). Es la primera vez que una encíclica aborda el tan importante como insoslayable tema del ecumenismo. Con su estilo peculiar el Papa habla de las condiciones y el método a seguir para acelerar el proceso de acercamiento en el que se hallan comprometidas las iglesias, que se preocupan del problema de su desunión.
En su escrito, el Papa reitera el compromiso adquirido por la Iglesia católica en el concilio Vaticano II, de promover el movimiento ecuménico, tendente a la consecución de la unidad: “El ecumenismo, el movimiento a favor de la unidad de los cristianos, no es sólo un mero ‘apéndice’ que se añade a la actividad tradicional de la Iglesia. Al contrario, pertenece orgánicamente a su vida y a su acción y debe, en consecuencia, inspirarlas y ser como el fruto de un árbol que, sano y lozano, crece hasta alcanzar su pleno desarrollo”.
ECUMENISMO: ¿UNO O MÚLTIPLE?
En realidad no hay más que un solo ecumenismo. El ecumenismo apoyándose en la base doctrinal común a todos los cristianos, trata de acortar distancias entre las iglesias para llegar a la unidad de las mismas. En cuanto método o sistema para alcanzar su objetivo, es común a todas las iglesias que se hallan empeñadas en esta causa.
Cuando los padres conciliares empezaron a estudiar el esquema preparatorio sobre el decreto de ecumenismo, se les presentó esta formulación: “Principios del ecumenismo católico”.
Alguien, precisamente el entonces arzobispo de Zaragoza y luego de Madrid, Casimiro Morcillo, les hizo reparar en lo incorrecto de tal formulación. No debía de hablarse de ecumenismo católico, como si éste estuviera contrapuesto al ecumenismo protestante u ortodoxo. El ecumenismo no puede ser más que uno. La formulación más exacta sería decir: “Principios católicos del ecumenismo”.
Al cambiar el emplazamiento del adjetivo católico, para referirlo a los principios en que se basa la acción ecuménica y no al ecumenismo, en cuanto metodología, se dio un paso importante en el camino de la reconciliación. Es cierto que los principios doctrinales de la Iglesia católica son distintos de los de las otras iglesias. Si fueran los mismos ya no habría necesidad de la labor ecuménica, porque ya se habría verificado la unión.
Pero, si bien los principios doctrinales todavía son divergentes, el método que deben utilizar todos los ecumenistas, para acabar con las diferencias, debe ser el mismo. El ecumenismo es como una baraja, la misma para todos, y que han de utilizar cuantos se hallan empeñados en el tan difícil como santo juego de la reconstrucción de la unidad. Las mismas cartas para todos, si se quiere que ese maravilloso juego sea realmente leal.
VARIEDAD DE ECUMENISMOS
Si bien el ecumenismo es uno sólo y el mismo para cuantos están implicados en él, los caminos por los que discurre, las tareas en que se realiza, y las situaciones de las personas que lo promueven es múltiple y variada. Por eso se suele hablar de distintos ecumenismos. Como diría el cardenal Congar:
“El ecumenismo es como un órgano con cuatro teclados y con muchos registros. El ecumenismo va todo él dirigido hacia el futuro, hacia el Reino, pero mantiene su referencia a la Escritura y a la tradición, a la vez que revisa nuestras antiguas querellas tomadas desde sus raíces. Se centra en la unidad de la Iglesia y en la unidad de la humanidad. Es teológico y práctico, doctrinal y secular, espiritual y sociopolítico. No debe restringirse su ambición…
No cabe pensar en el ecumenismo sin tener en cuenta la tensión entre lo personal y lo institucional. La historia enseña, sin embargo, que la primacía recae al principio sobre el individuo, sobre los pioneros del ecumenismo, hombres carismáticos que con una visión profética emprendieron la andadura ecuménica antes de que éste tomara formas propias de lo ‘institucional’”.
1. Ecumenismo doctrinal
La separación de las iglesias se produjo, principalmente, por motivos teológicos y cuestiones doctrinales, presentes todavía entre las diferentes iglesias. Para intentar salvar esas diferencias se han suscitado innumerables coloquios, encuentros y diálogos a diferentes niveles, que pretenden dar verdaderos pasos hacia la unidad cristiana en plenitud. Es innegable que existen otras dimensiones ecuménicas no estrictamente doctrinales y que, sin resolverse, difícilmente se hace creíble una eventual unidad cristiana.
Pero es del todo incuestionable que el diálogo doctrinal está hoy en el núcleo del movimiento ecuménico, por ello las comisiones mixtas de teólogos, representantes de las diversas iglesias en el diálogo doctrinal, constituyen la mejor prueba de que las comunidades cristianas están seriamente comprometidas en el movimiento ecuménico.
Pero es del todo incuestionable que el diálogo doctrinal está hoy en el núcleo del movimiento ecuménico, por ello las comisiones mixtas de teólogos, representantes de las diversas Iglesias en el diálogo doctrinal, constituyen la mejor prueba de que las comunidades cristianas están seriamente comprometidas en el movimiento ecuménico.
Son muchos los documentos resultantes de múltiples diálogos bilaterales (entre dos Iglesias) o multilaterales (entre tres o más tradiciones eclesiales). En su elaboración, que lleva normalmente años de trabajo, participan teólogos y pastores de las iglesias implicadas en el diálogo. Son resultado de un amplio movimiento que mira hacia el futuro, no pretenden decir la última palabra, ni seguramente han alcanzado la mejor de las posibles.
Teniendo en cuenta que en la composición de los equipos mixtos participan delegados oficiales y teólogos de diferentes nacionalidades y de diversas tradiciones teológicas, los trabajos tienen unas características especiales, entre las que hay que destacar su provisionalidad, porque de un documento teológico interconfesional no puede exigirse la precisión y exactitud termino lógica que cabe esperar de un documento confesional; todo texto, por imparcial que se confiese, comporta una cierta ambigüedad, la cual va desapareciendo a medida que las interpretaciones y lecturas de unos y otros, criticándose mutuamente y dentro de la provisionalidad, van convergiendo en textos posteriores que enmiendan lagunas; cada documento es jalón necesario para la siguiente etapa que conduce a la meta final.
Si el texto está firmado por teólogos, pastores o sacerdotes de grupos ecuménico s privados, sin oficialidad eclesial alguna, su autoridad depende del grado de solidaridad y verdad que mantengan con la fe de su propia Iglesia. En ningún caso el texto o declaración en cuestión implica a las Iglesias como tales, ya que son grupos no oficiales, pero con frecuencia su peso moral es una importante contribución a la tarea teológica interconfesional.
Si el texto está firmado por los miembros de los equipos mixtos o comisiones oficiales, pero todavía no ha recibido el respaldo de las jerarquías eclesiásticas, no goza de valor oficial y por tanto sus conclusiones permanecen bajo la sola responsabilidad de sus autores. De ahí que no sea considerado todavía como “declaración de Iglesia” y no autorice el cambio de la disciplina o normas vigentes. El hecho de que sea publicado significa que puede ayudar y enriquecer la reflexión teológica y el cambio de mentalidad del pueblo fiel.
Los interlocutores del diálogo intereclesial son, como se ha dicho, múltiples y es interesante destacar que desde el concilio Vaticano II, la experiencia de la Iglesia católica, es inédita en la historia. Ningún concilio tras las viejas divisiones de oriente y occidente, a excepción del concilio de Ferrara-Florencia [1438-1442], había considerado a las otras iglesias y a sus miembros sino bajo la perspectiva del anatema. Los padres del Vaticano II se plantearon por primera vez en la historia, la posibilidad de referirse a ellos fuera de todo contexto polémico. El diálogo venía a sustituir a la polémica. Y en el nuevo contexto, el diálogo doctrinal ocupa un puesto de honor.
2. Ecumenismo institucional
Es el promovido, impulsado y realizado por las iglesias, y dentro de esas instituciones hay que destacar al Consejo Ecuménico de las Iglesias, sin equivalente alguno en la historia del cristianismo. No es una Iglesia, no es una superIglesia, ni es la Iglesia del futuro. No es tampoco un “concilio universal” en el sentido católico u ortodoxo del término, ni siquiera podría equipararse a un “sínodo”, según la terminología de muchas iglesias reformadas.
Es sin embargo, la expresión más completa de los anhelos de unidad cristiana que existe hoy entre las iglesias, pero no abarca todo el movimiento ecuménico ni ha tenido nunca la pretensión de atribuirse la totalidad de la tarea ecuménica. Desde el momento en que está compuesto por más de 334 iglesias de todas las tradiciones eclesiales y de casi todos los paises del mundo y mantiene relaciones fraternales con muchas Iglesias que no forman parte de él, como es el caso de la Iglesia católica, debe afirmarse que constituye hoy la realización más importante, mejor organizada y más representativa de la decidida voluntad del cristianismo dividido por expresar visiblemente la unidad que quiso Cristo para su Iglesia.
El CEI no puede tomar decisiones en nombre de las Iglesias representadas, ni tiene autoridad impositiva sobre ellas. La teología del CEI no se funda sobre una concepción particular de la Iglesia, ni es el instrumento de una de ellas en particular. Es más, la adhesión de una Iglesia a este organismo no implica que considere desde ese momento su concepción de Iglesia como relativa. Pero desde perspectivas positivas se afirma que las Iglesias miembros del CEI se apoyan en el Nuevo Testamento para declarar que la Iglesia de Cristo es una, reconocen en las otras iglesias al menos elementos de la verdadera Iglesia que les obliga a reconocer su solidaridad, a prestarse ayuda mutua y asistencia en caso de necesidad y a abstenerse de todo acto incompatible con el mantenimiento de relaciones fraternales.
La pertenencia de una Iglesia al CEI depende de la aceptación de su base doctrinal, que propiamente no es una confesión de fe. Cada Iglesia tiene su propia confesión de fe, a la que no renuncia por su entrada en el organismo ecuménico. Es evidente que al CEI no pueden pertenecer organizaciones seculares, partidos políticos o sociedades religiosas no cristianas.
Solamente pueden ser miembros las iglesias que, considerándose cristianas, pueden en conciencia suscribir la base doctrinal. La base que actualmente está vigente aprobada en la asamblea de Nueva Delhi [1961] es: “El CEI es una asociación fraternal de iglesias que creen en Nuestro Señor Jesucristo como Dios y Salvador según las Escrituras y se esfuerzan por responder conjuntamemnte a su vocación común para gloria de sólo Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo”.
Al CEI pertenecen las Iglesias de la comunión anglicana, la mayoría de las iglesias ortodoxas, y muchas de las Iglesias protestantes de tradición luterana y calvinista.
Gran parte de las iglesias de tradición libre, llamadas a veces “evangélicas”, como las bautistas, algún sínodo luterano y grandes sectores pentecostales no pertenecen al CEI, porque han creído ver en él un peligro para su propia autonomía. En realidad las Iglesias que rechazan al CEI son doctrinalmente muy conservadoras, opuestas al diálogo y reagrupadas en el Consejo Internacional de las iglesias cristianas [1948] o en la Federación Evangélica Mundial [1963], organismos claramente antiecuménicos.
El CEI mantiene además relaciones con las grandes familias cristianas reunidas en alianzas, federaciones o conversiones mundiales. Incluso dentro de los edificios del CEI en Ginebra se hallan ubicadas las sedes de la Alianza Reformada Mundial y de la Federación Luterana Mundial y alberga también a la Conferencia de Iglesias Europeas (KEK) y a las representaciones de los patriarcados de Constantinopla y Moscú.
Las relaciones entre el CEI y la Iglesia católica han sido siempre cordiales. En cambio el tema de la incorporación de Roma al CEI como Iglesia miembro ha suscitado algunos debates nunca suficientemente esclarecidos por los partidarios de su entrada.
Desde la Asamblea de Nueva Delhi [1961] están presentes observadores católicos en cada una de sus asambleas generales. En el año 1965 se crea una Comisión mixta de teólogos católicos y del CEI que vienen trabajando en temas doctrinales y a partir de la Asamblea general de Upsala [1968] teólogos católicos participan de pleno derecho en los trabajos de la comisión “Fe y Constitución”.
“El aprecio vaticano por el CEI ha quedado reflejado en las dos visitas papales realizadas a la sede de Ginebra por Pablo VI, [junio 1969] y Juan Pablo II, [junio I984]. Pero el tema de la entrada de la Iglesia católica como miembro del CEI es bien distinto al de las relaciones cordiales de ambos. La posición oficial está por la no entrada, pero sin considerar el tema cerrado” [J. Bosch].
La incorporación de la Iglesia católica al movimiento ecuménico es tardía, si tomamos como referencia la mayoría de las Iglesias protestantes y anglicanas, ya que desde 1910 diversas iglesias venían trabajando por la unidad de los cristianos.
El Papa Juan XXIII crea el 5 de junio de 1960, el Secretariado Romano para la Unidad de los Cristianos, como organismo preparatorio del Concilio Vaticano 11 y su estructura definitiva le vendrá dada por la constitución apostólica de Pablo VI, Regimini Ecclesiae Universae, el 15 de agosto de 1967.
Las competencias del Secretariado, según el documento citado son varias: mantener informado al Papa de los asuntos de su competencia, fomentar la relación con los hermanos de otras comunidades, ofrecer una exacta interpretación y aplicación de los principios católicos del ecumenismo, fomentar y coordinar grupos de teólogos católicos, nacionales e internacionales que promuevan desde su área la unidad cristiana, establecer conversaciones sobre los problemas y actividades ecuménicas con otras iglesias, designar observadores católicos para las reuniones con esas iglesias e invitar a sus observadores a las reuniones católicas, ejecutar los textos conciliares en lo referente al ecumenismo.
A partir de la constitución apostólica Pastor Bonus de Juan Pablo II sobre la reforma de la curia romana [1-3-1989], el Secretariado cambió de nombre por el de Consejo Pontificio para la promoción de la Unidad, algo que parece ser más que un simple cambio de nombre.
Su labor ha sido inmensa, solamente el trabajo llevado a cabo para la elaboración del decreto conciliar Unitatis Redintegratio, bastaría para dar un juicio altamente positivo. Después del concilio Vaticano II, ha fomentado encuentros oficiales con otras iglesias y familias de iglesias en orden a constituir comisiones mixtas de diálogo; ha creado con el Consejo Ecuménico de las Iglesias una comisión mixta de trabajo y asegura, desde hace años, la preparación conjunta de materiales para la celebración de la Semana de Oración por la Unidad. Con la Alianza Bíblica Mundial ha ofrecido normas para la traducción ecuménica de los textos bíblicos y es muy notable el trabajo que lleva con respecto al judaísmo en materia religiosa.
Los interlocutores de la Iglesia católica en el diálogo teológico oficial pertenecen a casi todas las tradiciones del cristianismo: Iglesias ortodoxas, Iglesias antiguas orientales, Comunidad Anglicana, Federación Luterana Mundial, Alianza Reformada Mundial; Alianza Bautista Mundial, Discípulos de Cristo, Iglesia Metodista, y con grupos pentecostales.
3. Ecumenismo social
El ecumenismo secular o social, hay que considerarlo como una de las etapas del movimiento ecuménico: en primer lugar estaría la era de los pioneros, aquella que se inicia con la Alianza Evangélica [1846] y con la Federación
Mundial de Estudiantes Cristianos a finales del siglo XIX. Viene después, la etapa eclesiástica; es el momento en que las Iglesias como tales toman la iniciativa. Se trata de una tendencia dentro del movimiento ecuménico a primar las actividades referentes al campo social, 10 cual constituyó la finalidad de una de las ramas del Consejo Ecuménico de las Iglesias ya en los momentos primeros de su nacimiento, a la que se llamó “Vida y Acción”.
La convicción de que el deber esencial del cristianismo de hoy es también apuntar a la unión de la humanidad, y no solamente de las Iglesias, impulsa este tipo de ecumenismo, por 10 que valora más la acción universal de reconciliación con el mundo, que la tarea repetitiva y sin claro fruto de una unión exclusivamente intereclesiástica.
Ésta es la definición que da de esta tendencia del ecumenismo el P. Congar: “La experiencia positiva hecha por los cristianos comprometidos efectivamente con otros en las actividades de la liberación humana y que hacen, de este compromiso, una nueva y evangélica experiencia de su fe. El lugar de la vivencia evangélica ya no es la Iglesia en tanto que sociedad sacral puesta aparte, sino la realidad humana o secular de la que sabemos que tiene referencia al reino de Dios…” [Congar, Essais oecumeniques, 57].
4. Ecumenismo espiritual
El concilio Vaticano II, en el número 8 del decreto sobre el ecumenismo, dice que el ecumenismo espiritual está compuesto de dos elementos: conversión del corazón y reforma de vida junto con la oración por la unidad. “Esta conversión del corazón y santidad de vida, juntamente con las oraciones privadas y públicas por la unidad de los cristianos, han de considerarse como el alma de todo el movimiento ecuménico y con razón pueden llamarse ecumenismo espiritual” [UR, 8].
Todos los verdaderos ecumenistas están convencidos de que se necesita un milagro para llegar a la unidad de los cristianos. Las dificultades que ésta encuentra, desde el punto de vista humano son insuperables. Los milagros solamente Dios los realiza, pero sabemos que tenemos acceso a Dios mediante la oración.
Cuando a lo largo de un diálogo teológico interconfesional, en el que se han hecho indecibles esfuerzos por acercar las posiciones de cada uno, los interlocutores llegan a un callejón sin salida, es fácil que el desaliento y la desilusión se apoderen de los interlocutores, que los dialogantes sean presa del desengaño y de la desesperanza y que se sientan tentados de regresar a sus propias posiciones desandando el camino que ya habían recorrido. Cuando siguiendo los postulados de las exigencias de la fidelidad a su propia fe, cada uno de los interlocutores crea que no puede dar nuevos pasos en el terreno de las concesiones por impedírselo la lealtad que debe a su propia Iglesia y crea haber topado con un muro infranqueable, no debe volver la vista atrás dando lugar al desmayo. Es entonces cuando más necesita caminar por los senderos de la oración, ya que ésta sobrevuela las dificultades y remonta las montañas. La oración es el apoyo sobrenatural y la ayuda divina para nuestras debilidades.
En la tarea ecuménica, como en cualquier otra empresa apostólica, cabe señalar dos tiempos. Uno es el del propio esfuerzo, la parte que le corresponde al hombre en la realización de las empresas de Dios: diálogo teológico, estudio de las dificultades, colaboración a todos los niveles, etc., en una línea de mera complementariedad, para dar paso al otro, que es el verdaderamente definitivo e insustituible, la acción de Dios, que debemos impetrar insistentemente mediante la oración.
El problema ecuménico no sólo no puede orillar y prescindir de la oración, sino que tiene que situarla en el corazón mismo de su actuar a favor de la unidad.
La unidad no debe plantearse como problema sino como misterio. Esta es la expresión favorita del P. Couturier. Misterio en el cual solamente podemos entrar de rodillas, según la afirmación de otro pionero del ecumenismo, el P. Villain.
La vida está llena de misterios, que van desvelando progresivamente los avances de la ciencia. El mundo de lo religioso está poblado de misterios, que nutren y alimentan la fe y que no pueden ser desvelados más que por la revelación, como el misterio trinitario, el misterio cristológico, el misterio eucarístico. También el de la unidad eclesial es un misterio. Misterio ya en el momento de las rupturas. ¿Cómo puede entenderse que personas rectamente intencionadas, al menos algunas, hayan provocado las separaciones en la Iglesia? ¿Cómo puede explicarse que esas separaciones continúen a través de los siglos, apoyadas y sostenidas por los hombres que adoran y veneran al mismo Cristo? ¿Qué explicación puede darse al hecho de que, habiendo realizado el ecumenismo tantos esfuerzos a lo largo de su andadura, los frutos de los mismos sean tan menguados?
Cuando dialogo con un hermano de otra confesión, cuando oro con el mismo o trabajo a su lado, muchas veces me siento invadido por el misterio que se manifiesta a través de este interrogante: ¿por qué estamos tan lejos hallándonos tan cerca? ¿Por qué estando tan cerca continuamos alejados? La autenticidad de fe que hay en mí la supongo también en él. El nivel de su convicción religiosa es también el mío. La sinceridad de entrega al Señor la compartimos por igual.
En el amor a la Iglesia y a Cristo podemos estar empatados. Hambreamos juntamente la unidad de la Iglesia y competimos en el esfuerzo por conseguir su logro. Si esto es así, como en realidad lo es, ¿por qué continuamos desunidos? No hallo respuesta a esta pregunta. Ante ella no hago pie. La luz se me apaga. Me invade la oscuridad y me hundo en el misterio. Verdaderamente el de la unidad es un misterio de la Iglesia.
La oración es fundamental para la búsqueda de la unidad de los cristianos. En la oración aprendemos a despojamos de nuestros deseos, a liberamos de las cosas a las que nos apegamos para nuestra seguridad y nos abrimos a Dios.
Julián GARCÍA HERNANDO
http://www.centroecumenico.org/infoekumene/ecumenismo.htm
Mayo 11, 2008 en 1:17 am
luis robert
El Hno. Hipólito y su lámpara
El H. Hipólito entró en la Congregación a los veintiséis años. Su oficio era el de sastre. Y ese mismo oficio tuvo en el Hermitage durante muchos años. Como quería mucho la casa, por la noche, con un pequeño farol, recorría todos los lugares para cerrar bien las puertas, apagar las luces y ver si todo estaba en su sitio. Esta imagen del H. Hipólito y su farol, le inspiró a Marcelino una charla sobre algo que es muy importante en todo hombre: el espíritu de reflexión y la prudencia