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Hay grandes filósofos, políticos, economistas, escritores, dramaturgos, papas, en fin, grandes personajes que han dicho frases tan simples, pero con tal contenido que nos llevan a un mundo de meditación, reflexión, permitiéndonos ir más allá de lo escrito o dicho.
Comenzaremos , de este modo, diaramente, a publicar citas. Nunca se sabe si puede ser la frase que alguien necesita leer en el momento justo. Luis Alfonso y Andrea Emma
Santo Tomás de Aquino
“Hay más certeza en lo que el hombre conoce al escuchar la Palabra de Dios, que no puede engañarse, que en lo que conoce por su propia razón, que está sujeta a error” (cf. S.Th., 2-2, q. 4, a. 8, ad 2.)

- Amar a alguien es decirle: tú no morirás jamás.
- Cuando uno no vive como piensa, acaba pensando como vive.
- Debemos vivir y trabajar, en cada momento, como si tuviésemos la eternidad ante nosotros
Gabriel Marcel

- Dios no manda cosas imposibles, sino que, al mandar lo que manda, te invita a hacer lo que puedas y pedir lo que no puedas y te ayuda para que puedas
- La medida del amor es amar sin medida.
- Quien no ha tenido tribulaciones que soportar, es que no ha comenzado a ser cristiano de verdad.
San Agustín

- Para que pueda surgir lo posible es preciso intentar una y otra vez lo imposible.
- Lo blando es más fuerte que lo duro; el agua es más fuerte que la roca, el amor es más fuerte que la violencia.
- No digas de ningún sentimiento que es pequeño o indigno. No vivimos de otra cosa que de nuestros pobres, hermosos y magníficos sentimientos, y cada uno de ellos contra el que cometemos una injusticia es una estrella que apagamos.
- La práctica debería ser producto de la reflexión, no al contrario.
Herman Hesse

- La peor prisión es un corazón cerrado.
- Amar es lo contrario de utilizar.
- Dios se deja conquistar por el humilde y rechaza la arrogancia del orgulloso.
- Dios no es un ser indiferente o lejano, por lo que no estamos abandonados a nosotros mismos.
- El verdadero conocimiento y la auténtica libertad se hallan en Jesús. Dejad que Jesús forme parte siempre de vuestra hambre de verdad y justicia, y de vuestro compromiso por el bienestar de vuestros semejantes.

1.-”Ya sabéis a quién hemos de pedir esas gracias, a nuestro Recurso Ordinario. No temamos acudir a ella demasiado a menudo, pues su bondad y poder no tienen límites, y el tesoro de sus regalos es inagotable.”
“María no se queda con nada: cuando la servimos, cuando nos consagramos a ella, nos recibe para entregarnos a Jesús y llenarnos de Jesús.”
“Todo a Jesús por María, todo a María para Jesús.”
(San Marcelino Champagnat)
“Hay más certeza en lo que el hombre conoce al escuchar la Palabra de Dios, que no puede engañarse, que en lo que conoce por su propia razón, que está sujeta a error” (cf. S.Th., 2-2, q. 4, a. 8, ad 2.)
“Todos los artículos que ha escrito son milagros” (Juan XXII, cerrando el proceso de canonización de Santo Tomás de Aquino)
“La Suma ya no arde, sino que ilumina”
(G. K Chesterton, en tiempos del Concilio Vaticano II)

3.-”¡Oh, soy feliz! Pues puedo decir con verdad, que el único amor de mi corazón ha sido El.“
Santa Teresa de los Andes
“No pienses que el agradar a Dios esta tanto en obrar mucho como en obrarlo con buena voluntad, sin propiedad y respetos.”
San Juan de la Cruz
5.-”La razón no se salvará sin la fe, pero la fe sin la razón no será humana.
En la concepción relativista, dialogar significa colocar la propia fe al mismo nivel que las conviciones de los otros, sin reconocerle por principio más verdad que la que se atribuye a la opinión de los demás.
Si nos atrevemos a creer en la vida eterna, a vivir para la vida eterna, veremos cómo la vida se torna más rica, más grande, libre y dilatada.”
Papa Benedicto XVI
“Olvidáos de vos mismo y entregáos a Él, y Él tendrá cuenta y cuidado de vos.“
Santa Margarita Maria

7.- * Lo pasado ha huido, lo que esperas está ausente, pero el presente es tuyo.
**Quien no comprende una mirada tampoco comprenderá una larga explicación.
*** La crueldad es la fuerza de los cobardes.”
Proverbios árabes
“No creo que Dios quiera exactamente que seamos felices, quiere que seamos capaces de amar y de ser amados, quiere que maduremos, y yo sugiero que precisamente porque Dios nos ama nos concedió el don de sufrir; o por decirlo de otro modo: el dolor es el megáfono que Dios utiliza para despertar a un mundo de sordos; porque somos como bloques de piedra, a partir de los cuales el escultor poco a poco va formando la figura de un hombre, los golpes de su cincel que tanto daño nos hacen también nos hacen más perfectos.” (C. S. Lewis)
9.- “Ningún hombre conoce lo malo que es hasta que no ha tratado de esforzarse por ser bueno. Sólo podrás conocer la fuerza de un viento tratando de caminar contra él, no dejándote llevar.”
(C. S. Lewis)

“Tenemos que ganar el mundo entero y cada alma, ahora y en el futuro hasta el final de los tiempos, para la Inmaculada y a través de ella, para el Corazón Eucarístico de Jesús.”
San Maximiliano Kolbe
11.- “De un ateo de toda la vida
Hoy como hace muchos años no me sucedia, encontré a una mujer de fe, y puedo decir sin tapujos que me emociona, que a mi mismo se me produce un deseo de creer como ella cree, porque veo en ella paz, porque veo preocupacion por la humanidad toda; ella se sale de su propio cuerpo no una sino las veces que sean necesario, para entregar su alma, ella no quiere convencer, solo ayudar al prójimo (no fue jesus eso tambien?) Es una mujer culta que tiene muchos argumentos para saber refutar, argumentos que muchas veces pueden ser refutados, pero uno se pregunta ¿para que? Si lo que deseo yo en este mundo son personas como ella, personas que dejen su estela por donde vayan, una mujer que huele a una infinita paz, y aunque tengas rabia de pronto con ella no puedas dejar de convertir esa rabia en un profundo amor, porque en sus palabras mas que la fe en uno u otro dios esta como nunca he visto la palabra amor.”
Viajante

*Justicia sin misericordia es crueldad.
**El estudioso es el que lleva a los demás a lo que él ha comprendido: la verdad.
***Dios, que es acto puro y no tiene nada de potencialidad, tiene un poder activo infinito sobre las demás cosas.
****Toda verdad, digala quien la diga, es del Espiritu Santo
*****La fe se refiere a cosas que no se ven, y la esperanza, a cosas que no están al alcance de la mano
******Es evidente que existe la verdad. Porque el que niega que existe la verdad, conoce que la verdad existe. Si, pues, no existe la verdad, es verdad que la verdad no existe.
*******En el hombre existe cierta semejanza imperfecta con Dios, en cuanto creado a su imagen y en cuanto es de nuevo creado según la semejanza de la gracia, por esto de uno y otro modo puede decirse el hombre hijo de Dios, por ser creado a imagen de Dios y porque, mediante la gracia, se asemeja a Él
********La carne tiene tendencias contrarias al espíritu, en cuanto que las pasiones se oponen a la razón, lo cual no se daba en el estado de inocencia
Sto. Tomás de Aquino

13.-”Y ¿que mayor bien que no ser nada para el mundo ni para nosotros mismos, por ser poseídos de Dios y poseerle a “El solo?”
Santa Margarita Maria
“Donde me llevan soy feliz… Vivir siempre muy alegres. Dios es alegría infinita.”
Santa Teresa de los Andes
15.-”El amor cristiano sólo ansía una cosa: darse, darse con entereza, darse con plenitud al ser que ama. Y por eso, si miráis, como seguramente lo hacéis con cariño la obra de Dios en la naturaleza, el cielo estrellado en las noches, la cordillera cubierta de nieve y los campos de verduras, os preguntaréis, ¿Por qué es esto tan bello?, y la repuesta es siempre la misma: porque alguien nos ha amado, como el mejor de los Padres ama a sus hijos, y ha querido darnos, un mundo bello.”
(San Alberto Hurtado)
“La Eucaristía produce una transformación progresiva en el cristiano. Es el Sol de las familias y de las Comunidades.“
Santo Tomas de Aquino

17.-”Con la práctica fiel de las virtudes más humildes y sencillas, has hecho Madre mía, visible a todos el camino recto del Cielo.“
Santa Teresa de Lisieux
“Si le somos fieles, cada día aumenta la capacidad de amarle. ¡Qué felicidad!”
Santa Maravillas de Jesús
19.-”Solo cuenta el amor y la obediencia.”
Santa Teresa de Lisieux
“Dios ha creado al mundo, no para tener sabios, poetas, artistas, financistas… sino para tener santos.”
(San Alberto Hurtado)
21.- “Dichoso quien no tiene más gozo y alegría que las palabras y obras del Señor.”
San Francisco de Asís

“El hombre entero ha de sumergirse alguna vez en un ser integral y genuino, libre y noble, si quiere hacerse “culto”. Hay también evoluciones que caminan en sentido contrario al modelo. ¡Evitémoslas! Este modelo no se “elige”. Él es el que nos apresa, atrayéndonos, invitándonos, sumiéndonos insensiblemente en su seno. Modelos nacionales, modelos profesionales, modelos morales y artísticos y, por último, los pocos modelos de la más pura y elevada cultura humana: los santos”
(Max Scheler, El saber y la cultura)
“Amad y haced lo que queréis, porque quien posee el amor todo lo posee.”
Santa Margarita María de Alacoque
Aquel que tiene fe no está nunca solo.
Thomas Carlyle

Allí donde termine toda práctica visible de fe, allí también se secan las raíces de esa fe en el corazón del pobre pecador.
Adolfo Kolping
Dudar, caer, arrepentirse, llorar, cansarse, reír, suspirar, levantarse; esto es la Fe.
Autor desconocido
El amor hace la vida, la amistad hace la luz y la fe hace la salvación.
Zenaida Bacardí de Argamasilla
El hombre que tiene fe ha de estar preparado, no sólo a ser mártir, sino a ser loco.
Autor desconocido
El más sublime acto de Fe es el que sube a nuestros labios en la noche, en la inmolación, en el dolor, en el esfuerzo inflexible hacia el bien.
San Pío de Pieltrecina
Enseñar a alguien para traerlo a la fe es tarea de todo predicador e incluso de todo creyente.
Santo Tomás de Aquino

Es infinitamente mas bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la Humanidad.
Heinz Zschokke
Es propio de la fe hacernos humildes en los sucesos felices e impasibles en los reveses.
Santa Clara
¿Es una fe sincera la fe que no actúa?
Jean Racine
Fe adulta: la que se apoya en Dios mismo y se abandona en Él.
Autor desconocido
Fe es creer en lo que no se ve; y la recompensa es ver lo que uno cree.
San Agustín de Hipona
Gran parte del conocimiento de las cosas divinas se nos escapa por falta de fe.
Heráclito

La fe de los hombres queda sellada en sus acciones, les modela sus facciones y les resplandece la mirada. Santo Tomás de Aquino
La fe debe marcar cada etapa de nuestro peregrinaje. No creemos una vez y luego nos olvidamos de ello. Debemos reclamar y renovar la fe cada día de nuestras vidas. Siempre debemos ser, sobre todas las cosas, creyentes.
Douglas Moo
La Fe en acción es amor y el amor en acción es servicio.
Beata Madre Teresa de Calcuta
La fe es como el amor: no puede ser impuesta por la fuerza.
Schopenhauer

La persona de fe es eterna en su esperanza.
F. de Ayala
La fe es como una brújula en la tormenta y en la niebla.
Cardenal J. Döpfner
La fe es una buena cuerda que, extendido y tensa, no se corta en la tempestad.
Robert C. Chapman
Fe es creer en lo que no se ve y la recompensa es ver lo que uno cree.
San Agustín
La fe es algo indispensable en el hombre. Desgraciado aquel que no cree en nada.
Víctor Hugo
“El que a solas cae, a solas se está caído y tiene en poco su alma, pues de sí solo se fía.”
San Juan de la Cruz

“El que cree de verdad, predica sin predicar.”
Beata Madre Teresa de Calcuta
Las graves crisis conyugales “son una realidad que tiene dos caras. Por una parte se presenta, especialmente en su fase aguda y más dolorosa, como un fracaso; (….) esta es la cara negativa”. Sin embargo, continuó, “existe otra cara, que con frecuencia desconocemos, pero que Dios ve. Cada crisis -nos lo enseña la naturaleza- es un paso a una nueva fase de vida. (…) En el momento de la ruptura, ofrecéis a la pareja una referencia positiva en la que confiar frente a la desesperación”. De este modo, “vuestros encuentros ofrecen una ayuda para no perderse del todo y superar poco a poco esta situación”.
Papa Benedicto XVI en el encuentro internacional del movimiento “Retrouvaille”, cuyo objetivo es ayudar a los matrimonios en crisis

- Retrouvaille
Esta meditación es larga, pero tan valiosa, tan clara que vale la pena que la lean detenidamente, por favor
UNA MARAVILLOSA REFLEXION. 3 DE OCTUBRE 2008
P. Fernando Pascual LC | Fuente: Catholic.net
¿Desgracias incomprensibles?
Es cierto que las noticias, nos muestran cuerpos mutilados,despedazados. Pero lo más importante de cada una de esas personas, sus almas, son indestructibles.
El hermano Jacinto sentía una pena profunda en su alma. Otra vez las noticias hablaban de un desastre. Cientos, quizá miles de muertos. Como si fuese una extraña ley de la fatalidad que todo tipo de mal ocurriese precisamente en los países más pobres, en los lugares que ya sufrían por miles de miserias e injusticias.
Su oración era casi un grito de angustia. “¿Por qué, Señor? ¿Qué ocurre para que sean los pobres los primeros en morir? ¿No tienen ya en sus corazones tantas lágrimas? ¿No son víctimas de un mundo de injusticias y pecados? ¿No merecen, al menos ellos, un poco de Tu Bondad divina, de la atención que diste a los pobres y a los enfermos cuando caminaste por tierras de Palestina?”
El padre abad había percibido la inquietud de aquel monje lleno de juventud, impulsivo y enamorado. No era la primera vez que la noticia de una desgracia natural había alterado el corazón del hermano Jacinto. Era viva la memoria del tsunami, del huracán, del terremoto, de los atentados terroristas contra familias y contra niños…
El hermano Jacinto mantuvo la mirada triste durante todo el día. Llegada la noche, el padre abad se dejó encontrar. Preguntas, rabia, lágrimas. El desahogo fue profundo, y el padre escuchaba a su inquieto y buen discípulo.
Al final, cuando las estrellas se hacían más intensas, cuando una lechuza lanzaba su canto sugestivo en medio de la noche, el padre abad pensó que era el momento de ofrecer una pequeña y humilde semilla a un corazón atribulado. No resultaba fácil decir aquello. Pero confió en la luz del Espíritu Santo. Miró la silueta de un Cristo crucificado que dominaba el jardín del convento, y empezó a hablar.
“Hermano Jacinto. Creo que a todos nos impresiona vivir en un mundo lleno de injusticias, de miserias, de pecados, de pobreza, de muertes violentas, de terremotos y disparos. Nos cuesta, sobre todo, ver morir a niños inocentes, ver llorar a las madres por sus hijos, ver la angustia de socorristas con pocos medios y con esperanzas mortecinas.
Pero hay un modo distinto y más profundo de ver las cosas. Desde Dios, a la luz del cielo, descubrimos que la muerte no es desgracia, no es condena, no es fracaso. Es simplemente, como decía un laico profundo y sencillo que vivió hace unos años en Italia, un paso, la entrada en una paz envidiable y profunda.
Ese laico, Renzo Buricchi, hablaba así a un amigo pocas horas de morir: «Marcello, lo que te digo a ti debes decirlo a todos: ¡morir es algo maravilloso! Se entra de repente dentro de una luz que no tiene igual, y sientes una paz y una alegría que no puede compararse con ninguna sensación».
Las personas por las que lloras acaban de dar el paso. Antes vivían en medio de dolores y de angustias. Ahora pertenecen al mundo de Dios. Allí no hay lágrimas, ni tinieblas, ni injusticias, ni angustias. Quienes acogieron la mano maravillosa del Dios amigo gozan en estos momentos de algo muy grande, algo que nada ni nadie podrá arrebatarles.
Es cierto que la prensa, la radio, la televisión, nos muestran cuerpos mutilados, ennegrecidos, despedazados. Pero lo más importante de cada una de esas personas, sus almas, es indestructible. Han empezado a vivir en una dimensión distinta. Han pasado a una nueva etapa de su existir humano.
En esa nueva etapa ellos nos esperan a ti y a mí. No quieren vernos tristes, no quieren que la angustia atenace esa capacidad que tenemos de amar y de acompañar a los vivos que no conocen la maravilla de la muerte, que sufren porque creen haber perdido a alguien que, en cambio, goza ya de la dicha de los cielos.
Hermano Jacinto, si vivimos de verdad como cristianos, si tenemos una fe profunda en Cristo muerto y resucitado, veremos cada acontecimiento con ojos nuevos. Lo que antes creíamos ser desgracia llega a convertirse en una bendición, en un momento de dicha indescriptible. La verdadera desgracia, el fracaso más profundo de una vida, consiste en no haber sabido amar, no haber sabido acoger el amor continuo que el Padre de los cielos ofrece a cada uno de sus hijos y de sus creaturas.
Hoy podemos, tú y yo, rezar para que las miradas de los corazones lleguen más lejos. La vida nace desde el Amor y avanza hacia el Amor. El Amor escribe la última página de la historia. Todo lo que no es Amor es pérdida. Si tenemos que llorar y lamentarnos, es precisamente por esos que se consideran satisfechos en sus riquezas y no son capaces de pensar en sus hermanos.
Te invito a venir conmigo, unos momentos, a la capilla. Junto a Cristo están ahora cientos de almas de corazones buenos. Otros tendrán que pasar un tiempo en el purgatorio, en espera de una purificación completa. Otros… no sé, tú y yo quisiéramos un infierno vacío, pero cada uno escoge lo que ama. Nadie será obligado a ingresar en el cielo, a amar a Dios eternamente”.
Dos sombras oran, en silencio, en la capilla del monasterio. Junto al abad, con su mirada llena de paz, su respiración serena, sus manos arrugadas, está el hermano Jacinto. Empieza a comprender aquello que tantas veces había leído en el Evangelio: “Os digo a vosotros, amigos míos: No temáis a los que matan el cuerpo, y después de esto no pueden hacer más. Os mostraré a quién debéis temer: temed a Aquel que, después de matar, tiene poder para arrojar a la gehenna; sí, os repito: temed a ése. ¿No se venden cinco pajarillos por dos ases? Pues bien, ni uno de ellos está olvidado ante Dios. Hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis; valéis más que muchos pajarillos” (Lc 12,4-7).

“Cada uno es lo que es su amor.”
San Agustín de Hipona
“Comprendí que sin el amor, todas las obras son nada, aun las más brillantes, como resucitar a los muertos y convertir a los pueblos.”
Santa Teresita del Niño Jesús
“A veces el mejor camino para ocuparnos de nosotros mismos consiste en ocuparnos de los demás. Muchas neurosis nacen precisamente cuando estamos totalmente volcados sobre nuestros problemas, sufrimientos, dificultades, trabajos. En cambio, la alegría del dar, del servir, del ayudar a otros, lleva a un crecimiento profundo del corazón, que descubre lo que uno puede hacer por los demás, lo que vale la vida cuando no nos encerramos en la concha del propio egoísmo.”
Virtudes y valores. Catholic.net

Sólo el ser humano es capaz de hacer el verdadero amor. Hace el amor cuando se ocupa del otro y se preocupa por el otro, cuando ya no se busca a sí mismo, sumirse en la embriaguez de la felicidad, sino que ansía el bien del amado: se convierte en renuncia, está dispuesto al sacrificio, más aún, lo busca.
Virtudes y valores. catholic.net
El amor es perenne. Si fuese efímero sería otra cosa, menos amor. La enfermedad se padece; al amor se tiende, se le busca, se le necesita, se le lleva como suave yugo cuando las circunstancias son adversas y como insignia de oro al pecho cuando de ellas ha salido victorioso.
Virtudes y Valores. catholic.net
Amor y libertad van de la mano, son inseparables. El acto supremo de la libertad es el amor y no se puede hablar de amor si éste no es libre. No hay amor sin libertad porque no se puede amar sin ser uno mismo y sin elegir al otro libremente
Virtudes y Valores. catholic.net

“El Santo Padre nos pone ante un auténtico programa de trabajo. Su mensaje para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2009, es un compendio de los compromisos y de las responsabilidades que la comunicación y los profesionales de la comunicación están llamados a asumir en primera persona en un tiempo tan fuertemente caracterizado por el desarrollo de las nuevas tecnologías, que, de hecho, crean un nuevo ambiente, una nueva cultura. Resulta evidente el sentido de confianza del Papa ante las posibilidades de los medios de comunicación que considera que los medios pueden ser de gran ayuda para favorecer un clima de diálogo y de confianza. Subrayar el hecho de que a los nuevos medios les deben corresponder nuevas relaciones significa tocar profundamente la relación sobre la que vive y se desarrolla la comunicación: el avance de los instrumentos no significa simplemente un paso adelante, en sentido técnico, sino que siempre crea nuevas condiciones y posibilidades para que el ser humano utilice e invierta estos recursos para el bien común y los ponga como base para un crecimiento cultural amplio y difundido.”
(Mons. Claudio María Celli, Presidente del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales ante el mensaje para la Jornada de las Comunicaciones)

“La naturaleza es muy sabia y rodeó de placer los actos necesarios para la sobrevivencia del hombre. Nos causan placer, entre otras cosas, la comida, la bebida, el sueño, la fantasía, la contemplación de la belleza, los olores agradables, los sonidos armónicos, la frescura en el calor y el calor en el frío, las buenas compañías, las caricias, el conocimiento de lo que nos interesa, la sexualidad y tantas experiencias con las que se enriquece nuestra vida. La vida, toda, habla a nuestros sentidos y eso contribuye a nuestra plenitud.
El problema comienza cuando abusamos de ese placer e introducimos un desorden en nuestra forma de vivir. Cuando convertimos en fin lo que la naturaleza nos dio como un medio.
La templanza es el equilibrio en el uso de los placeres sensibles. Nos ayuda a no dejarnos llevar por la fatal atracción del abuso.
¿Qué hace que tengamos templanza? En primer lugar el aprecio de nuestra propia dignidad. El amor a los nuestros es también una fuerte motivación para liberarse de una obsesión. El amor a Dios y el querer vivir haciendo Su voluntad es, para los creyentes, una fuerza poderosa que ayuda a salir de ese infierno que son todas las adicciones.”
P. Sergio G. Román . Fuente: Desde la fe

Dignidad de persona: primera misión irrenunciable de una mujer. Yo soy sustantivo, no soy adjetivo. Yo soy un fin, no soy un medio. Yo valgo por lo que soy, no por lo que aparento. Lo valioso en mí, es lo que permanece, no lo que se desvanece.
**Mi gran riqueza, mi patrimonio está en ser yo, la persona individual, única, que estoy llamada a ser, de acuerdo al eterno designio de quién me trajo a la vida
***Soy libre, soy sólo esclava del Señor, es cierto que en mi condición de esclava del Señor, sirvo, pero sirvo, porque quiero servir; sirvo, porque amo y porque sé que servir, es la mejor manera de ser, señora, por lo tanto, libre.
****Ahora comprendemos mejor, lo que importa es, una cultura de la vida, una cultura cristiana de la vida. Ahora entendemos mejor, el carisma de Schoenstatt que, mirándose en la persona de María, busca realizar en cada mujer la figura de María
Padre Raúl Hasbún, fragmento de la Conferencia: “Mujer, misión irrenunciable” Schoenstatt 2007

La mejor ayuda que me puedes dar
A veces sentimos que lo que hacemos es una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara esa gota.
En Persia se cuenta la historia del gran Manú, Shah Babas, en cuyos dominios no se ponía el sol, que reinó con todo esplendor, tenía fama dejusto y le encantaba mezclarse con el pueblo, pasando desapercibido para compartir y dar solución a sus problemas.
En cierta ocasión, se vistió de pobre y al pasar por la cocina observó en un rincón una angosta puerta para él hasta entonces desconocida. Descendió el largo, lóbrego y húmedo trecho de escaleras que conducía a un sótano, de reducidas dimensiones y calor asfixiante, en el que un carbonero sentado en un montón de cenizas, atendía la caldera de palacio. El Manú se sentó a su lado y comenzó a hablar. Llegó la hora de comer y el fogonero sacó un sucio pan moreno y áspero y una jarra de agua. Se sentaron a comer y beber. El shah se fue, pero continuó visitándolo con frecuencia, movido por la compasión que sentía por aquel hombre solitario.
Amablemente le dio consejo y el pobre le abrió todo su corazón y amó a aquel amigo tan bondadoso y sabio pero tan pobre como él. Finalmente, el Manú pensó: ” Este hombre que vive permanentemente recluido en el sótano, cumpliendo de forma abnegada con su trabajo, con total aceptación de su destino y sin que una sola queja salga de sus labios, merece una gran recompensa. Le diré quién soy a ver qué presente me pide.”
Le dijo pues:
Crees que soy pobre, pero soy tu Manú, el Shah Babas, pídeme lo que quieras.
El gobernante esperaba que le pidiera algo grande, pero el hombre se quedó sentado, inmóvil, petrificado, mirándolo con amor y asombro.
Entonces el Manú le dijo posando una mano sobre su hombro:
¿No entiendes? Te puedo hacer rico y noble, puedo poner una ciudad en tus manos, te puedo hacer un gran gobernador: ¿No tienes nada que pedir?
El hombre respondió amablemente:
Sí, mi señor, he entendido. Más no entiendo cómo tu que gobiernas más de 3,000 por 10,000 mundos y varios soles, mandas sobre billones y trillones de seres y eres el encargado de crear un nuevo mundo para afrontar mejores tiempos, puedes haber salido de tu palacio y tu gloria para sentarte conmigo en este lóbrego cuchitril, comer mi tosca comida y preocuparte por si estoy feliz o apenado. Ni tú mismo me puedes dar nada más valioso. A otros les puedes otorgar ricos presentes, pero a mí me has dado a ti mismo; lo único que te puedo pedir es que nunca me quites este regalo de tu amistad y de tu amor”.
La emoción que embargaba su espíritu enmudeció sus palabras y desde el fondo del corazón brotó un “gracias” e inclinándose en señal de respeto depositó a sus pies dos brillantes lagrimas.
“A VECES SENTIMOS QUE LO QUE HACEMOS ES UNA GOTA EN EL MAR, PERO EL MAR SERIA MENOS SI LE FALTARA ESA GOTA.”
MADRE TERESA DE CALCUTA.

La vida es como el eco; no exijas a la vida lo que tú no estés dispuesto a dar…
…Por eso, dicen que nuestra vida es reflejo de nuestro actuar. “Pon amor donde no hay amor y sacarás amor”, decía san Juan de la Cruz. Si quiero más amor en el mundo, he de sembrarlo a mi alrededor. Si deseo la felicidad, la he de dar pues la felicidad no la adquiero con los goces sino sacrificándome por los demás, dándome por amor; por eso es algo que viene “de rebote”: cuando la busco en sí misma no la encuentro, pero cuando busco la de los demás (haciendo el bien) la encuentro como el eco, “de rebote”, recojo lo que siembro, viviendo aquello de que “hay más alegría en dar que en recibir“. Estaré alegre cuando busco la alegría de los que me rodean. Si quiero una sonrisa en mi alma, he de sonreír a quienes tengo a mi lado, cada día. La vida me devolverá lo que he dado, como el eco
…Entonces vemos que la verdad se construye haciendo el bien. A través del amor sembramos de bien el mundo; entonces vemos el bien en los demás, y sólo entonces nos hacemos buenos
P. Llucià Pou Sabaté | Fuente: Catholic.net

Meditando acerca de la santidad….es posible
La santidad personal, clave para testimoniar la Sagrada Escritura
… uno de los temas tratados por los padres sinodales ha sido la urgente necesidad que tienen los fieles de vivir la santidad personal, entendida como clave para testimoniar las Sagradas Escrituras.
En su intervención, el Cardenal Tarcisio Bertone, Secretario de Estado Vaticano, destacó que “existe una clara indiferencia ante una fe comunicada a través de la Sagrada Escritura, que se suma a un notable grado de ignorancia y sobre todo a la dificultad de advertir su valor vital”.
Sin embargo, prosiguió, “se nota en muchos de estos jóvenes una sorprendente vitalidad hacia la Biblia cuando la sintonía se alcanza no tanto, al menos al inicio, por la autoridad de una página bíblica llamada Palabra de Dios, sino por unos adultos que les educan pacientemente y son testigos creíbles del personaje más grande, que es la figura de Jesús, de personas que cuando dicen Palabra de Dios, la muestran con sus vidas”.
“Si el adulto, en cuanto educador-amigo consigue que el joven abra su corazón, entonces la Escritura se propone como un don que lleva consigo todas las cualidades de la Palabra de Dios”, concluyó.
Por su parte el Prelado del Opus Dei, Mons. Javier Echevarría Rodríguez, señaló que “en la vida de los santos, el encuentro con la Palabra de Dios por medio de la lectura de la Sagrada Escritura ha producido un cambio radical en la existencia. Tenemos que tratar de tener todos, nosotros, nuestros sacerdotes y los laicos una profunda sed de Jesucristo, viviendo cada escena del Evangelio como un personaje más”.
Tras alentar la recomendación de la lectura de la Biblia en la Confesión, Mons. Echevarría dijo que es “necesario hacer lo posible para que todos nosotros, los cristianos, como los santos, tratemos de llevar estos textos a nuestra vida personal cotidiana, para transformarla”.

La ponzoña de la envidia es mortal….
Fue el primer fratricidio. La envidia borró todo vestigio de amor, toda ternura y dio paso a un odio casi irracional, furia vesánica que lo llevó a cometer tan horrible crimen.
Han pasado muchos siglos. Ya estamos en el siglo XXI y la sangre de Abel sigue manchando las manos de Caín. Seguimos viendo como, quizá ahora más que nunca, los hermanos se matan y las madres matan a sus hijos.
Y la envidia sigue siendo uno de los pecados capitales más terribles – que quizá olvidamos confesar – y que si se apodera de nuestra vida nos hará conocer el peor de los infiernos.
Al menor indicio de este sentimiento, la serpiente despierta, nos aprieta el alma y nos muerde el corazón. Hay que luchar contra este pecado, contra este vicio de las almas pequeñas y viles.
Y contra este mal que tanto corrompe el corazón y que hace que nuestra vida se torne un suplicio, solo hay una cosa, algo que puede someter, dominar en un principio y desterrar, arrojar de nuestra alma después y para siempre ese sentimiento torturante y maligno: ese algo es el AMOR.
Nos falta amor a nuestros semejantes. “Amad a vuestros enemigos”- nos dice Cristo, pero ni siquiera a nuestros amigos les tenemos amor de verdad. Y eso es porque hay rencor y envidia en las familias, entre los hermanos, entre vecinos, entre países…porque el amor es poco y la envidia muy grande.
Ma. Esther de Ariño. Fuente: Catholic.net

Mientras unos siguen viviendo “felices” con sus trucos, sus engaños y sus placeres de ocasión, los que son fieles, los que aman, dejan una huella que no nos puede dejar indiferentes. Seguirla es el deseo que nace en quienes quieren ser felices de verdad, en los que buscan amar en serio, romper con la mediocridad y el oportunismo, vivir aquí, en esta tierra, con los ojos puestos en el cielo, donde el amor brilla con tal fuerza que no hay lugar para ser infieles. ¿Es posible traer un poco de ese cielo a nuestra tierra hambrienta de amor y de fidelidad?”
Fernando Pascual, L.C.

“La felicidad del hombre se encuentra en la contemplación de la verdad.”
Santo Tomás de Aquino
“El alma enamorada es alma blanda, mansa, humilde y paciente.”
San Juan de la Cruz
“El demonio es un gran perro encadenado, que acosa, que mete mucho ruido, pero que solamente muerde a quienes se le acercan demasiado.”
Santo Cura de Ars
Sabías que…
La Acedía es “Pereza espiritual. Llega a rechazar el gozo que viene de Dios y a sentir horror por el bien divino.” (Catecismo # 2094) Es un pecado contra el amor de Dios y, por ende, contra el Primer Mandamiento.
aciprensa.com

“San Pablo intuyó esto como nadie; y él, que estaba cargado de carismas, pudo decirnos:
- Ponga cada uno al servicio de la Iglesia sus cualidades.
¡Aspiren a tener los mayores carismas!
Y háganme caso cuando les enseñe yo el camino mejor: ¡Amen! ¡Tengan un corazón abrasado en amor! Que con mucho amor dentro, harán maravillas…”
Fragmento de:
P. Pedro García Cmf | Fuente: Catholic.net
“El Espíritu en acción. Los carismas del Espíritu Santo

Para hacer responsables a los hijos
Si desean hijos responsables, sean papás responsables.
Hacerles ver que el trabajo y los labores del hogar no son una carga que se haga por obligación, sino por amor.
Cumplir junto con ellos los deberes patrios, sociales, religiosos y familiares.
Repartir equitativa y proporcionalmente las tareas del hogar.
Revisar que hagan sus tareas completas y bien.
No castigarlos haciendo que falten a un compromiso que como papás aceptaron: prohibirles ir al equipo deportivo, al grupo parroquial, al grupo cultural.
Una vez que se impone un castigo, hacer que lo cumplan, porque si no, pierden su autoridad.
Si se le da autoridad a un hermano sobre los demás, exigir que se le respete y cuidar de que éste no abuse.
Enseñarlos a cuidar sus juguetes, su ropa y los bienes comunes.
Un animalito no es un juguete. Exige atención y compañía.
Enseñarles a ganarse la vida y a dar gasto al hogar.
Ayudarles a cumplir sus compromisos escolares, sociales y laborales.
P. Sergio G. Román | Fuente: Desde la fe
La Responsabilidad
Si desean hijos responsables, sean papás responsables

COMUNICANDO VALORES
Detrás de la palabra “valor”, hay siempre realidades positivas: se relaciona con algo importante, con la capacidad que tiene “algo” para causar bienestar, e incluso, quiere decir valentía.
Así, comunicar valores es también una realidad positiva, porque busca el bien auténtico del ser humano.
En un mundo que se “desvaloriza” con mensajes desechables, te invitamos a ser un comunicador de valores, para dar sentido a toda existencia humana.
Y para ser comunicador, se necesita ser valiente.
La vida no es una emergencia
Hay personas que esperan que todos sus planes resulten perfectos y desean responder eficientemente a todas las responsabilidades que tienen a su cargo. Y, cuando no lo logran, se enojan, se amargan y complican la vida de quien está a su lado.
Emergencia es aquella situación grave que necesita una solución rápida, por lo tanto, es algo excepcional y no un estado permanente como muchas personas pretenden vivir.
Para ellos, la vida es una emergencia que los obliga a “correr” para resolver los problemas, descuidando otros aspectos importantes de su vida como el cariño a sus seres queridos y la alegría que brota de la quietud y paz interior.
Quienes creen que la vida es una emergencia, están convencidos de que trabajando a ese ritmo terminarán todas sus obligaciones, pero olvidan que “cuando mueran, sus carpetas de cosas pendientes seguirán estando llenas”.
Un caso que describe a estas personas, es el ejemplo de una dueña de casa madre de tres hijos que vive consumida por la angustia, porque siente el apremio de asear -todos los días- su casa después que sus hijos se van al colegio, y así tenerla lista antes que su marido retorne más tarde. Ella actúa así porque siente, en su conciencia, a alguien que le obliga a limpiar todo perfectamente para su familia.
Esta especie de camisa de fuerza auto-impuesta, mantenía a esta madre con los nervios de punta, hasta que su médico debió medicarle para tratar los efectos de su angustia y, en una terapia, tratar de encontrar sanación.
A menudo tomamos tan en serio las preocupaciones que las convertimos en una emergencia, amargándonos nosotros y a los demás, olvidándonos de descansar, de distraernos, de gozar con los pequeños y grandes momentos, de disfrutar nuestros planes y metas.
Tenemos el desafío permanente de entender que la vida no es una emergencia. De nosotros depende que los acontecimientos y situaciones no se vuelvan un problema.
Cuando fracasen nuestros planes, no podemos dejarnos llevar por la intranquilidad, porque seguramente tenderemos otra oportunidad para reformularlos y emprender nuevamente el camino.
http://sanpablochile.cl/html/02_ComunicandoValores.php

Honradez
La imagen popular del buen ladrón que roba a los ricos para dar a los pobres, no es más que un signo de una revolución siempre buscada, pero jamás alcanzada que impidiera a unos cuantos apropiarse de los bienes que los demás necesitan para vivir. Hoy sabemos que es pecado la acumulación de la riqueza y propiciar la pobreza. Sobre las riquezas acumuladas, decía Juan Pablo II en Cuilapa, Oaxaca, existe una hipoteca social. Y Jesús decía algo mucho más grave: ¡Qué difícil es que un rico se salve!
Un rico católico honrado sería el que entiende sus bienes como algo que Dios le permite tener para administrarlos en bien de sus hermanos.
El lujo y la ostentación son un continuo robo a los más pobres.
Queridos papás…
Nunca permitan que su hijo robe algo en el supermercado, aunque nadie lo vea.
Nunca permitan que se cuele sin pagar por más necesidades que tengan.
Nunca permitan que se apropie de un lugar que no le corresponde en las filas de espera.
Nunca permitan que traiga a casa un objeto que no es suyo.
Nunca permitan que invente faltas de sus hermanos ni de ninguna otra persona, porque ellos tienen derecho a su buena fama.
¡Vence el mal con el bien!
Virtudes y Valores (catholic.net)

¿Qué es la abnegación?
“Sacrificio voluntario de los propios afectos o intereses en servicio de Dios o del prójimo.” (Salvat)
Abnegarse, del latín, significa negarse a sí mismo.
La abnegación tiene un motivo que la explica y que normalmente es un bien que se desea conseguir y para lo cual se sacrifican intereses personales.
Ese bien puede estar en el orden de lo meramente humano, como conseguir un triunfo académico, deportivo, artístico o estético. Admiramos la abnegación cuando está motivada por el amor al prójimo; por ejemplo, el bien de la familia, o el servicio a los necesitados o el amor de la patria del que son ejemplo nuestros héroes.
Cuando el motivo de la abnegación es Dios, entonces adquiere un especial sentido de sacrificio, que significa hacer sagrado algo. Aquello a lo que renunciamos por amor, se lo ofrecemos a Dios.
Nos hemos vuelto muy egoístas. Como damos excesivo valor al tener, ya no comprendemos el dar y cuando alguien da pensamos que se está atentando contra sus derechos
Al que ama, nadie lo obliga a renunciar a sus derechos; lo hace por el bien de sus seres amados.
Y si nuestro mundo no entiende este tipo de abnegación, menos comprende y acepta la que lleva a una joven a ser monjita o a un joven a ser sacerdote.
Pbro. Sergio G. Román . Fuente: Desde la fe

La ley Moral
Es una llamada divina a participar en la misma vida de Dios, un mandato que Dios da para indicar el camino que se debe seguir para alcanzar la vida eterna. Es una orientación para la propia libertad.
La ley moral con principios generales y normas particulares, es percibida por la conciencia, aparece en la Sagrada Escritura o por medio de los hombres.
De: La Ley , una guía en nuestro camino
¿Debemos pensar que las injusticias que viven inocentes se debe a la voluntad de Dios? No nos equivoquemos. Las injusticias cometidas por Hitler de seguro causaron uno de los mayores dolores al Padre. Toda injusticia es un ataque a Dios, cometida y permitida, ciertamente, por los hombres.
Ante la injusticia…
Denunciar la injusticia y proponer medios para remediarla es la labor del profeta, que lo hace en el nombre de Dios; y no olvidemos que, por el Bautismo, los discípulos de Jesús somos miembros de un pueblo de profetas. Una definición muy bella del profeta es “el que habla con Dios de los hombres y habla a los hombres de Dios”. Formamos hombres justos…
Cuando tratamos de cumplir la ley de Dios.
Cuando somos justos con los niños, escuchándolos y decidiendo sin
favoritismos.
Cuando tratamos con justicia a los demás, sobre todo a los que trabajan para nosotros.
Cuando somos justos y no sólo legales.
Cuando cumplimos la ley aunque nadie nos esté cuidando.
Cuando damos una opinión justa aunque estemos hablando de alguna persona con la que no simpatizamos.
Cuando ayudamos a los niños a profundizar para conocer mejor una situación y poder actuar con justicia.
Cuando reconocemos que nos equivocamos, pedimos
perdón y corregimos el error.
Cuando iluminamos la justicia con la caridad.
P. Sergio G. Román | Fuente: Desde la fe
Cambiar de verdad
Cuántas veces uno cree que ha cambiado algo cuando está solo, pero luego, cuando enfrenta las dificultades de la convivencia, descubre que no ha cambiado tanto.
Solamente cambiamos de verdad cuando podemos ejercitar ese cambio en el encuentro con los otros, cuando podemos expresarlo en la convivencia con los demás, cuando eso se manifiesta en el diálogo amable, abierto, sincero.
Autor: Víctor Manuel Fernández
Extracto y adaptación de “Para liberarte del egoísmo y el aislamiento”http://sanpablochile.cl
Generosidad
La generosidad es una de las virtudes humanas más hermosas. El generoso vive su relación con las cosas desde una perspectiva de condivisión, de apertura a los demás. No se encierra en sus intereses, no agota su existencia en la búsqueda del propio placer, en el acapararlo todo para sí. El generoso descubre las necesidades del otro, ve las cosas materiales como medios para servir, para dar, para establecer lazos de amistad. A todos nos gustaría vivir así, con las manos abiertas y con un corazón grande. Especialmente a todos nos gustaría poder ofrecer a los hijos una educación que les permita convertirse en niños (y futuros adultos) generosos y buenos.
¿Cómo lograrlo? ¿Qué hacer para que los hijos aprendan a ser generosos, para que rompan el cerco del egoísmo, para que sepan vivir sinceramente interesados por los demás?
El primer paso consiste en el ejemplo. Los hijos que viven en hogares generosos “respiran” un clima de generosidad y de grandeza de corazón que penetra en sus almas. Descubren así que las cosas materiales valen en tanto en cuanto se reparten, se ofrecen a los otros. Perciben que el tiempo no es para satisfacer los propios caprichos, sino para estar junto a quien nos pide una mano. Valoran la vida no en cuanto sucesión de momentos de egoísmo que nos empobrecen, sino como camino hacia el altruismo, que nos hace ser más buenos con todos.
El segundo paso, que necesita estar acompañado por el ejemplo, consiste en ofrecer pequeñas enseñanzas, con palabras o con acciones, a los hijos para que entren en el mundo de la generosidad. El cariño verdadero buscará maneras para que el hijo se abra a la generosidad desde pequeño. Vivimos en un mundo con demasiado egoísmo como para que también en casa falten toques de cariño que nacen de corazones generosos.
Fragmento de “Generosidad en Familia”
Virtudes y Valores . Catholic.net
Estar en paz para enfrentar el insulto
Callarse ante el agravio mascullando para adentro la rabia intensa que se siente, o devolver insulto por insulto con igual o mayor ira que la recibida, son dos pésimas estrategias para enfrentar el insulto.
En realidad, es la expresión acabada de falta de estrategia para enfrentar la existencia. Tal enojo expone la reacción irreflexiva, automática, inmediata, entrenada hasta el hartazgo.
Neciamente nociva porque ataca la propia integridad del ser, justamente, aquello que, se supone, se pretender defender.
La mejor estrategia ante el agravio es estar en paz. Permite estar al centro de la “escena”, tomar y manejar las riendas del asunto conservando la salud.
Autor: Gabriel Jorge Castellá
Libro: Extracto y adaptación de “20 formas sanas de responder al insulto” (sanpablochile.cl)

«A mis 90 años, sigo sorprendiéndome»
Por Paul Ricoeur
La frase que siempre me acompaña es: Estar vivo hasta la muerte. El peligro de la vejez es la tristeza y el tedio. La tristeza se debe al hecho de tener que abandonar muchas cosas, pero es preciso hacer un trabajo de renuncia de lo poseído. La tristeza no se puede dominar, pero sí se puede dominar el rendirse a la tristeza, aquello que los Padres de la Iglesia llamaban acedía. Lo que se precisa es no ceder, estando atento y abierto a la novedad; Descartes lo llamaba asombro, lo que se identifica con el estupor. Personalmente, llegado a esta edad, aún sigo sorprendiéndome.”
El Papa Juan Pablo II entregó, en julio de 2004, al filósofo francés Paul Ricoeur, el Premio Internacional Pablo VI, en reconocimiento de «su gran honestidad intelectual y a su valentía en la defensa de los valores humanos y cristianos».
( Fuente: www.arvo.net )

Si estás atento…
Si existe algo que para ti tiene una connotación de grandioso e importante, apreciable y hermoso, bueno y apasionante y si además, te inspira para que lo conserves en perfecto estado, debes considerarlo digno de tu atención.
Ella se traduce en conciencia y sabiduría, y trae consigo más de una recompensa. Si estás atento, dice el libro bíblico de los proverbios:
“Entonces comprenderás la justicia y el derecho, la rectitud y toda conducta buena, porque entrará en tu mente la sensatez y sentirás gusto en el saber, la sagacidad te guardará, la prudencia te protegerá para liberarte del mal camino, y del hombre que habla perversamente”. (Proverbios 2,9-12)
Autor: J. Maurus
Extracto y adaptación de Decisión
Fuente: www.sanpablochile.cl

Ser santo no está de moda, pero es sólo para valientes!!!”
“Ser santo es sencillo, pero requiere de mucha valentía, coraje y fortaleza, porque no es algo que “esté de moda” y que el ambiente te ayude a conseguir. Por el contrario, si quieres de verdad llegar a ser santo, encontrarás miles de obstáculos en el camino, empezando por ti mismo:
• Tu pasión dominante o “talón de Aquiles”. Si observas un poco tu vida, encontrarás que miles de veces no has respondido como Dios lo esperaba de ti. Frente al llamado que te hace Dios a la perfección, encontrarás en tu vida presunciones, desesperaciones, perezas, enojos, riñas, odios, gula, impurezas, supersticiones, mentiras, venganzas y omisiones. Luchar contra todo esto a la vez puede resultar imposible, como si trataras de matar a miles de mosquitos dando golpes con una espada en el aire. Lo que tienes que encontrar es la raíz de estas caídas, tu talón de Aquiles, el nido de donde provienen los mosquitos, y arremeter contra él con todas tus fuerzas. Algunos tienen este defecto dominante en los ojos, otros en la lengua, otros en la imaginación. Si de verdad quieres ser santo, deberás descubrir cuál es el origen de tus defectos.” (Continuará)
Lucrecia Rego de Planas | Fuente: Catholic.net
Algunos obstáculos para ser santo II
Ser santo es sencillo, pero requiere de mucha valentía, coraje y fortaleza, porque no es algo que “esté de moda” y que el ambiente te ayude a conseguir
El desánimo. Tal vez empieces a recorrer el camino hacia la santidad con grandes ilusiones, pero debes estar consciente de que vas a caer mil veces y vas a tener que levantarte otras tantas. El desánimo es “guillotina de santos”; no permitas que se apodere de tu vida y te haga decir o pensar que no sirves para eso, que tienes demasiados defectos, que no eres capaz. Todos los santos han tenido defectos y fallos, pero su santidad ha consistido en saber levantarse a tiempo y seguir adelante”
Lucrecia Rego de Planas | Fuente: Catholic.net
Algunos obstáculos para ser santo III
Ser santo es sencillo, pero requiere de mucha valentía, coraje y fortaleza, porque no es algo que “esté de moda” y que el ambiente te ayude a conseguir
El agobio del trabajo. Puede ser también que al darte cuenta de las necesidades que tiene la Iglesia, de los problemas que existen en el mundo, te sientas agobiado, como si te encontraras solo con una pala ante la misión de trasladar una montaña a otro lugar. El agobio te vuelve ineficaz y eso no lo quiere Dios. Hay mucho trabajo que hacer, pero debes empezar por lo que a ti te corresponde, en el estado y condición de vida en donde Dios te ha puesto. Si trabajas en lo que debes, Dios se encargará de lo demás. El agobio es el mismo que sintieron los apóstoles cuando Cristo les dijo que sentaran a las cinco mil personas y les dieran de comer. Los apóstoles pudieron conseguir solamente cinco panes y dos peces y Jesús hizo lo demás y todos quedaron saciados.
Lucrecia Rego de Planas | Fuente: Catholic.net
Algunos obstáculos para ser santo IV
Ser santo es sencillo, pero requiere de mucha valentía, coraje y fortaleza, porque no es algo que “esté de moda” y que el ambiente te ayude a conseguir
El pesimismo. Los pesimistas no pueden ser apóstoles y mucho menos santos. Los pesimistas se quejan de su trabajo, de los pocos frutos que obtienen, de sus achaques, de sus problemas, del calor y del frío… El pesimista hace insoportable la vida a los demás, pues su tristeza se contagia. Los santos son alegres y optimistas, nada puede nublar su cara, pues saben que están en las manos de Dios, que es todopoderoso y que los ama.
Lucrecia Rego de Planas | Fuente: Catholic.net
Algunos obstáculos para ser santo V
Ser santo es sencillo, pero requiere de mucha valentía, coraje y fortaleza, porque no es algo que “esté de moda” y que el ambiente te ayude a conseguir
La rutina. Tal vez tu vida te parezca aburrida por ser igual a la del resto de los jóvenes que pueblan el mundo: la escuela, el trabajo, los amigos, las fiestas, la familia… ¡Bah! ¿En qué se diferencia tu vida de la del resto del mundo? ¿En qué te distingues tú, que quieres ser santo? Hay una frase que dice: “Con las mismas piedras se puede adoquinar una calle o construir una catedral”. Así es tu vida, tienes las mismas herramientas que cualquier otra persona de tu edad, pero si vives con rutina solamente verás piedras en las piedras. En cambio, si desechas la rutina, podrás ver en cada piedra la posibilidad de construir una catedral; empezarás a descubrir los milagros que Dios realiza frente a ti a cada momento. El secreto está en mantenerte en contacto con Dios para ver todo con ojos de Dios.
Lucrecia Rego de Planas | Fuente: Catholic.net
Algunos obstáculos para ser santo VI
Ser santo es sencillo, pero requiere de mucha valentía, coraje y fortaleza, porque no es algo que “esté de moda” y que el ambiente te ayude a conseguir
El “aborregamiento”. Si observas a los borregos, verás que caminan en el anonimato: con las orejas caídas sin mirar al cielo; viendo mecánicamente al que va delante de ellos. Un santo nunca puede caminar como borrego, en medio de la multitud haciendo lo que los otros hacen. Tú eres diferente de los demás y no debes tener miedo de comportarte de manera diferente a los otros, que sólo reaccionan ante el aullido del coyote o el silbido del pastor. Para ser santo debes dejar de ser borrego; atreverte a caminar contra corriente en tu estilo de vestir, de divertirte, de hablar y de pensar, comportándote como lo que eres: un hijo de Dios.
Lucrecia Rego de Planas | Fuente: Catholic.net
Algunos obstáculos para ser santo VII
Ser santo es sencillo, pero requiere de mucha valentía, coraje y fortaleza, porque no es algo que “esté de moda” y que el ambiente te ayude a conseguir
Las omisiones. Los santos no saben cruzar los brazos con una sonrisa y encogerse de hombros para contemplar cómo los demás caminan por senderos erróneos. Los santos están alerta para corregir, defender, enmendar los daños que otros puedan provocar; los santos buscan la ocasión de ayudar, no esperan que ésta les caiga encima, no se quejan de la situación del mundo: sino que luchan por hacerla mejor.
Lucrecia Rego de Planas | Fuente: Catholic.net
Amor y Esperanza
Dicen de un niño que era un desastre, la maestra en lugar de reñirlo se le acercó, él esperaba ya una bofetada, pero ella le dio un beso, y le ayudó. Al cabo de los años, el chico, ya bien situado a la vida, le escribió a la maestra que no había tenido experiencia de los padres, vivía con unos tios, y “el beso de aquel día fue el primero que recuerda de su vida”, que a partir de aquel momento cambió. Eso el que hace el amor, nos lleva a la salvación, en una sociedad inmersa dentro del remolino de mejorar el bienestar temporal: nos ayuda a verlo todo -el hombre y la creación entera- desde la felicidad última, no solo lo que somos sino sobre todo lo que estamos llamados a ser. Ante la pregunta: ¿Por qué nada del mundo constituye por nosotros un fin que nos satisfaga?, la esperanza nos lleva siempre más allá de las actuales conquistas, es una sed de infinitud que no puede ser satisfecha dentro del horizonte de este mundo, y el corazón del hombre se acoge a un deseo que nos dirige más allá, hacia el final de los tiempo.
“Solo cuando el futuro es cierto como realidad positiva se hace llevadero también el presente… la puerta oscura del tiempo, del futuro, se ha abierto de par en par. Quien tiene esperanza vive de otro manera; se le ha dado una vida nueva”, nos dice el Papa; como descubrió la africana Bakhita en su conversión: “yo soy definitivamente amada, pase lo que pase; este gran Amor me espera. Por eso mi vida es bella… ya no se sentia esclava, sino hija libre de Dios”.
Autor: Llucià Pou Sabaté | Fuente: Catholic.net
Cambiar de sentido – Aceptar
El médico neumólogo que ejerció durante ocho años en un hospital antituberculoso de Barcelona –España, para luego ingresar, como hermano, en la Orden de San Juan de Dios, el doctor Ricardo Botifoll, fue un hombre de ciencia y de gran espiritualidad, «que pasó haciendo el bien»…
El doctor Botifoll, neumólogo, cirujano, obstetra, fundador y director del Hospital de S. J. de Dios, en Lunsar (Sierra Leona), después de 25 años padeció una dermitis oncológica en las manos causada por los rayos X. Trataron de injertarle su propia piel… Finalmente tuvieron que amputarle tres dedos de la mano derecha. Posteriormente padeció otras amputaciones en ambas manos…
Durante una entrevista me decía: «Creo que el sufrimiento habrá servido para mi enriquecimiento interior».
«Alguien ha dicho, y con mucho acierto: “Todo lo que se ‘acepta’… cambia de sentido”».
«Saber “aceptar” los infortunios que nos llegan… creo que es una de las virtudes más importantes, más necesarias en la vida…».
«“Aceptar” o, si se quiere, con una palabra más precisa, tal vez, sea la de “asumir”».
«“Asumir” es conseguir que el mal que nos llena de tribulación, de congoja, de angustia… se convierta en un bien: bien para nosotros mismos y un bien para los demás».
«Así que el sufrimiento bien “aceptado” ayuda a descubrir el verdadero sentido de la existencia; dar a las cosas su justo valor; y por tanto andar por la vida… más seguro de uno mismo». Y añadía:
«El P. De Lubac ha dicho: “El gozo se teje… con el hilo del sufrimiento”».
Fuente: www.conocereisdeverdad.com
Sobre la adversidad
Desde siempre se ha dicho: «Es propio de las personas prudentes… precaverse de las adversidades antes de que vengan. Y es propio de las personas fuertes tolerarlas cuando ha venido.» Así lo formulaba Pítaco, uno de los Siete Sabios de Grecia.
–Demetrio de Falerón, orador y estadista griego, que gobernó Atenas y fue uno de los que aconsejó a Ptolomeo I la fundación de la biblioteca de Alejandría afirmaba: «La mayor desgracia… es no haber conocido jamás la adversidad».
–Publio Virgilio Marón, poeta latino autor de «La Eneida» enseñaba: «No te inclines ante la contrariedad, ante la adversidad; más bien oponte audazmente a ellas».
–Marco Aurelio, emperador y filósofo romano escribió en sus pensamientos: «Acuérdate en adelante cada vez que algo o alguien te contriste, te aflija… de recurrir a esta máxima “la adversidad no es una desgracia, antes bien sufrirla con grandeza de ánimo–de ánima es un dicha”».
–«La adversidad… mejora al corazón», dice un proverbio bíblico.
–Tomas de Kempis (1379-1471) monje y escritor alemán, autor de «La imitación de Cristo» escribe: «Hijo, más me agrada la humildad y la paciencia en la contrariedad y en la adversidad… que mucho consuelo y devoción en la prosperidad».
–Los actuales expertos en Educación afirman que: «Es preciso educar a nuestros niños y jóvenes… también en la contrariedad y la adversidad».
Fuente: www.conocereisdeverdad.com, José María ALIMBAU.
No te desanimes…
–Si pasas por momentos difíciles… no te dejes abatir ni desalentar. ¿Qué sacarás con desanimarte?
– No te desanimes ni lo eches todo a rodar. Triunfar –tanto en lo material como en lo espiritual– no es nada fácil, cuesta.
– Si vives situaciones adversas, no te hundas. Detrás de la adversidad suele esconderse una nueva oportunidad, un nuevo don.
– Si te han calumniado, si pretenden dañar tu vida, no caigas en la tristeza, no te desmoralices. Aprende a mirar hacia lo alto.
– Si los tuyos no saben ver ni valorar todo cuanto has hecho, no te aflijas: Dios, que todo lo ve, te lo gratificará.
– Si la enfemedad llama a tu puerta, no te dejes arrastrar por el abatimiento ni por el pesimismo. Ten fe en Jesucristo. Recibirás ayuda.
– En las horas buena y en las horas bajas, el buen ánimo ayuda a vivir mejor la propia vida y hacerlas vivir mejor a los demás.
– Sigue haciendo el bien. No caigas en el desaliento, ni desfallezcas. La bondad, la generosidad, son bendiciones de Dios.
– San Francisco de Sales decía: «Si obramos bien, ¿qué importa que el mundo regañe, que culpe, que murmure? Dejad que digan. Escuchadlo y sufridlo todo. no os espantéis por nada».
Fuente: www.conocereisdeverdad.com, José María ALIMBAU.
Vive tu sueño
No podemos sentir la alegría cuando estamos viviendo el sueño de alguien más. Es tu propio sueño el que te da la razón para levantarte cada mañana y para hacer lo que tienes que hacer.
La alegría es una elección, tu elección. Ella le da el sentido para el resto del día y el resto de tu vida.
Autor: Jean Maalouf
Extracto de “El poder sanador de la alegría”
¡Prueba esta táctica!
¿Quieres ser mejor y tener más eficacia en tus actividades?
Para lograrlo, ayúdate con la auto imaginación.
La imagen vida de ti mismo acertando, se hundirá en tu subconsciente y encauzará tu mente en dirección al objetivo que señales.
Mírate, imaginariamente, actuar en el sentido deseado, y el resultado será maravilloso.
Visualiza la cualidad que quieres obtener:
Confianza en ti mismo, seguridad en tus actos, tranquilidad y audacia.
Las actitudes correspondientes aparecerán un tiempo después, automáticamente.
La auto imaginación es un medio poderoso para cambiar defectos por cualidades, y debilidades por fortalezas.
Autor: Tiberio López Fernández
Extracto de “366 maravillosas motivaciones” sanpablochile.cl
¡No lo dejes para mañana!
Sé muy amable con los tuyos hoy; mañana, quizá no estarán juntos.
Préstale hoy ayuda a un necesitado; mañana, tal vez, no tendrás la oportunidad que ahora se te presenta para servirle.
Conságrate hoy a un trabajo creativo que transforme la situación de una persona o de una comunidad; mañana es posible que no tengas energías aprovechables.
Vive el día de hoy haciendo el bien, como si hoy fuera tu último día. Y si no lo es, al despertar mañana, cae de rodillas ante Dios y dale gracias porque te da una nueva jornada para servirle a Él y a los otros con amor.
Aprovecha cada día como un tesoro único.
Autor: Tiberio López FernándezExtracto de “366 maravillosas motivaciones”sanpablochile.cl
A LOS QUE DESPRECIAN LA PALABRA Y EXACERBAN LA RAZÓN…..(PARTE 1)
Esparcir la Palabra de Dios en el mundo es tarea prioritaria de sacerdotes, dice el Papa
El Papa Benedicto XVI señaló que “como ha recordado también la reciente Asamblea del Sínodo de los Obispos, entre las tareas prioritarias del presbítero está la de esparcir a manos llenas en el campo del mundo la Palabra de Dios”.
… el Santo Padre señaló que así como las semillas de la Parábola del Evangelio, estas “parecen en realidad pequeñas, pero una vez germinadas, se convierten en un gran arbusto y genera abundantes frutos”.
Tras explicar que “la Palabra de Dios que están llamados a sembrar a manos llenas y que porta en sí la vida eterna es Cristo mismo, el único que puede cambiar el corazón humano y renovar el mundo”, Benedicto XVI precisó que “en el actual contexto social, una cierta cultura parece mostrarnos el rostro de una humanidad autosuficiente, deseosa de realizar sus propios proyectos por sí sola, que elige ser la única artífice de su propio destino; y que, en consecuencia, considera como no influyente la presencia de Dios y por lo tanto la excluye de hecho de sus elecciones y decisiones”.

A LOS QUE DESPRECIAN LA PALABRA Y EXACERBAN LA RAZÓN…..(PARTE 2)
“En un clima signado incluso por un racionalismo cerrado en sí mismo, que considera que las ciencias prácticas son el único modelo de conocimiento, el resto se convierte en subjetivo y en consecuencia una experiencia religiosa corre el riesgo de ser vista como una elección subjetiva, no esencial ni determinante para la vida”.
Sin embargo, continuó el Papa, “el hombre del tercer milenio, como los de todas las épocas, tiene necesidad de Dios y lo busca incluso sin darse cuenta. La tarea de los cristianos, de modo especial de los sacerdotes es alcanzar esta anhelo profundo del corazón humano y ofrecer a todos, con medios y modos que respondan a las exigencias de los tiempos, la inmutable y, por ello, siempre viva y actual Palabra de vida eterna que es Cristo, Esperanza del mundo”.

A LOS QUE DESPRECIAN LA PALABRA Y EXACERBAN LA RAZÓN…..(PARTE3)
…”los años del seminario son de gran valor, tiempo destinado a la formación y al discernimiento; años en los cuales el primer lugar debe ser para la búsqueda de una relación personal con Jesús, una experiencia íntima de su amor, que se adquiere, primero que nada, a través de la oración, así como en contacto con las Sagradas Escrituras, leídas, interpretadas y meditadas en la fe de al comunidad eclesial”.
“A imitación de San Pablo…no dejen de buscar a Cristo en la escucha, en la lectura y en el estudio de la Sagrada Escritura, en la oración y en la meditación personal, en la liturgia y en cada actividad cotidiana. Es importante, con respecto a vuestro rol, queridos encargados de la formación, recordar que son llamados a ser para vuestros pupilos primeramente maestros de vida evangélica”.
Felicidad y pobreza de espíritu: su secreto, la caridad
Kierkegaard, filósofo y teólogo danés del siglo XIX, decía que “la puerta de la felicidad se abre hacia adentro y que hay que retirarse para abrirla: si uno la empuja, la cierra cada vez más”.
En un sentido similar, decía Tolstoi que “el secreto de la felicidad no está en hacer siempre lo que se quiere, sino en querer lo que se hace”. Por ello, el Salmo 130 nos invita a descubrir la felicidad en el abandono confiado en las manos de Dios: “Señor, mi corazón no es ambicioso, ni mis ojos altaneros; no pretendo grandezas que superan mi capacidad; sino que acallo y modero mis deseos, como un niño en brazos de su madre. Espero Israel en el Señor, ahora y por siempre”. Frente a quienes piensan que la fórmula para alcanzar la felicidad consiste en poseerlo todo, Jesús nos ha enseñado que el secreto está en desear poco, o mejor dicho, en desear sólo al Todo.
Paradójicamente, la felicidad exige el precio del olvido de uno mismo: “Quien busque su vida la perderá, pero quien pierda su vida por mí la encontrará” (Mt 10, 39). El secreto de la felicidad es la caridad: ser feliz haciendo felices a los demás, ya que la felicidad no es auténtica hasta que es compartida.
Fuente: www.conocereisdeverdad.org
La Alegría…No se vive
Es un hecho: en nuestro mundo hay personas que viven hastiadas, angustiadas, tristes… Es que perdieron lo más importante: la razón de vivir. Perdieron la poesía, la belleza, el sentido de la vida… la vida espiritual… la alegría de vivir.
La vida pide seriedad. La alegría no es risotada ni perpetuo chiste… Nace del interior de la persona, de la generosidad…
El gran historiador A.Toynbee afirmó: “Muchos hombres y mujeres de hoy han comido tantas golosinas… que ya están hartos de todo… Y casi todo les repugna y les produce hastío”
Pablo VI dijo: “La sociedad tecnológica ha multiplicado las ocasiones de placer, pero encuentra difícil engendrar… la alegría. Porque la alegría tiene origen: es
espiritual”. ¡Gran verdad!
El dinero, la comida, el confort, la velocidad, la técnica… no faltan, aunque sí abunda la tristeza, la ansiedad, la congoja…
Aristóteles (384-322 a.C.) observó: “El hombre no puede vivir largo tiempo… sin alegría”.
El poeta de la alegría, Paúl Claudel, convertido al catolicismo, decía: “Enseña a los hombres que no tienen otro deber en este mundo… que la alegría”
“La alegría cristiana es una participación espiritual de la alegría insondable del corazón de Jesucristo glorificado”, enseñó el Papa Montini.
Fuente: www.conocereisdeverdad.org
No estamos solos
Siempre que medito tan sublime e histórico acontecimiento (que en una persona real, Jesús de Nazaret, se encarnó el Dios creador del universo y origen de la vida), experimento una indescriptible alegría.
Yo, mi familia, la Humanidad entera, no estamos solos en un rincón del universo, dando vueltas absurdamente durante milenios alrededor de un sol impasible, hasta que la muerte nos devore a cada uno para siempre. No es verdad.
La Navidad cristiana transmite, desde hace unos 2.000 años, algo impresionante que afecta a toda biografía: cada persona que habita en este mundo desarrolla su libertad, sea consciente o no, ante Alguien que se ha revelado en la Historia, a través de la debilidad de un niño, como el Amor más fuerte que la muerte.
Vivir la Navidad significa para mí saborear íntimamente el sentido genuino de la existencia: mi destino –el de todos– no será la nada, sino la plenitud con el Inmortal Dios-con-nosotros.
Enrique Bonete Perales
Profesor de Filosofía de la Universidad de Salamanca
Fuente: www.conocereisdeverdad.org

28 de Diciembre, 2008
He llegado a una conclusión: hay situaciones o actuaciones que demuestran nuestro orgullo frente a ellas o nuestro amor.
Por ejemplo, decir “Soy casada/o” demuestra orgullo por una condición civil. Pero agregar “Estoy casada/o con…” demuestra no sólo orgullo, sino amor, pues se crea una identidad, un sentido de unidad al expresar no sólo la condición civil (muy legalista, por cierto) , sino y más aún, al identificar al ser amado como su marido/mujer. Aquellos que amen verdaderamente procuren siempre recordar este dato, del cual no sólo quien lo dice siente orgullo y amor sino de quien se habla se sentirá un ser digno y amada/o.
Andrea Emma

31 de Dic 2008
La noche vieja
Fuente: Catholic.net
Autor: Ma Esther De Ariño
Suenan las campanas en el reloj.
Son las 12. Las 12 de la noche.
Parece que los meses del año que termina, con sus días y sus horas se columpian en cada una de ellas… Doce meses, doce campanadas. El año se va. El año se acaba. Se esfuman los doce meses como en un conjuro de tiempo y eternidad. Los tuvimos en nuestras manos paro ya no volverán.
Fueron instantes nuestros, únicos e irrepetibles, vividos dentro de nuestro libre albedrío, hora tras hora y ahora se van, perdiéndose en la noche última del año. La noche vieja.
El poeta dice:
El indivisible tiempo
lo hemos dividido en años
y así decimos que pasa
cuando nosotros pasamos.
Así es, decimos que el tiempo se va cuando somos nosotros los que nos vamos. Decimos que el tiempo corre, que el tiempo vuela, pero los que corremos, los que volamos sobre el tiempo somos nosotros. El tiempo siempre está, el tiempo ni tiene tiempo, ni es joven ni viejo, nosotros si.
Las 12. Es Noche Vieja. Un año nuevo está por comenzar.
Las 12 horas del 31 de diciembre. ¿Qué hicimos con estos trescientos sesenta y cinco días? ¿Qué dijimos, qué pensamos una noche como esta pero del año pasado? ¡Cuántos planes, cuántas promesas, cuántos propósitos! ¿Somos los mismos de aquella noche de otras muchas noches o sentimos que fuimos limando las aristas de nuestro carácter, rellenando “baches” en los que caíamos una y otra vez, quitando obstáculos, que quizá amábamos pero que nos hacían tropezar en nuestro plan de ser mejores como seres humanos en nuestra plenitud y dignidad? ¿Qué pasó con aquellos deseos vehementes que brotaron en nuestro corazón al terminar de oír las doce campanadas y nos hicieron decir: “¡Ahora sí, este año nuevo sí!
Poco a poco se nos fueron aminorando las fuerzas, el entusiasmo, y llegó esa desgana o indiferencia por las cosas. La bruma de la rutina nos envolvió en sus días grises y nos heló el corazón y el coraje.
O no fue así… y sentimos que sí ha habido un cambio positivo. Que el sol del amor nos arropa y podemos repartir el calor que hay en nuestra alma a los demás. Que estamos en pie de lucha, que las 12 campanadas resuenan en nuestro corazón como el tañer de las campanas de la ermita invitándonos a orar.
Que cada campanada se un:
Perdón y gracias, Dios mío, me estás regalando otro año para crecer en la fe y en el amor a Ti y a los demás. El tiempo pasado está en Tus manos , el que comienza en las mías, pero quiero que Tu me acompañes a vivirlo!.
Y con el año que se va y el nuevo que comienza, en esta Noche Vieja, la más vieja del año, recordamos al poeta que nos dice:
Un año más, no mires con desvelo
la carrera veloz del tiempo alado
que un año más en la virtud pasado
un paso es más que te aproxima al cielo.
Y siguiendo con los versos terminaremos esta pequeña reflexión con uno que una noche como esta me inspiro:
Esta noche es “noche-vieja”
y yo hago un alto en mi camino,
sentada bajo la luna
abro mi alforja y la miro.
¿Qué es lo que tengo en ella?
Oro y plata:-Te lo cambio
por la sonrisa de un niño.
Quiero caminar descalza
por lo prados con rocío
quiero soltar mis amarras
y extender libre mis alas
y sentir mi poderío.
Poderío y libertad
olvidando el claro-oscuro
de ambiciones que esclavizan
tan pesadas como un yugo.
Esta noche es “noche vieja”
tengo el alma transparente,
cuando llegue el año nuevo
que me encuentre en la vereda
como quién vuelve a nacer,
sin sandalias ,sin alforja,
con la piel limpia de luna
las estrellas en mi pelo
y cantando el “aleluya”.
Esta noche es noche vieja,
y yo tengo el alma nueva…
¡quién lo pudiera creer!

“Llevar una vida de oración es llevar una vida escondida en Dios”
La oración, que en nuestros días es un signo inequívoco de renovación en la Iglesia, es para nosotros algo ya tan familiar, que, gracias a Dios, pronto no vamos a saber prescindir de ella.
La oración, que nos puede salir del corazón y de los labios en cada momento, si nosotros queremos, nos une con nuestro Dios y nos hace vivir en Él más que en nosotros mismos.
La oración es la respiración de la vida cristiana. ¿Quién tiene mejor salud que quien respira bien, con unos pulmones siempre oxigenados, con una sangre siempre pura?
La oración es un consuelo singular en medio de las dificultades. ¿Quién triunfa en la vida como aquel que siempre cuenta con Dios?
La oración es unión con Dios. ¿Quién tiene más segura su salvación, que aquel que no hace más que hablar con Dios, y se sumerge de continuo en la vida divina?
La oración, por otra parte, no es privilegio de algunos nada más. La oración es de todos.
Es del niño, que le habla a Dios con candor de ángel.
Es de la persona adulta, que se siente tanto más pequeñita ante Dios cuanto más crece.
Es de esa persona santa, que no sabe vivir sin su Dios día y noche.
Es de esa persona que siente sobre sí toda la carga insoportable de la culpa, y descubre que Dios, y sólo Dios, es quien la comprende, la sigue amando y la quiere salvar.
La oración no es una ciencia misteriosa que necesite de muchas explicaciones. Lo sería, si Dios no la hubiera hecho tan fácil para nosotros. Y digo para nosotros, los cristianos, que desde nuestro Bautismo llevamos dentro el Espíritu Santo, cuya acción dentro del alma se manifiesta precisamente por la oración.
El Espíritu Santo es quien nos enseña a orar, a dirigirnos a Dios nuestro Padre, a clamar continuamente por el Señor Jesús. San Pablo lo dice con palabras que llegan a emocionar, cuando nos asegura que nosotros no sabríamos ciertamente cómo dirigirnos a Dios, pero el Espíritu Santo ora de continuo en lo más secreto del corazón con gemidos inenarrables…
Llevar una vida de oración es llevar una vida escondida en Dios.
Es hacerse con el Dios creador de las estrellas.
Y dirigir una oración a Dios cuesta menos, mucho menos, que escalar una alta montaña y vadear un abismo muy hondo.
Elevar una oracioncita a Dios no cuesta nada, nada.
Ahora mismo lo podemos hacer, y lo hacemos, cada uno de nosotros.

ORACIÓN
DE LA MISERICORDIA DIVINA
¡Oh Dios de gran misericordia!, bondad infinita, desde el abismo de su abatimiento, toda la humanidad implora hoy Tu misericordia, Tu compasión, ¡Oh Dios!; y clama con la potente voz de la desdicha.
¡Dios de Benevolencia, no desoigas la oración de este exilio terrenal! ¡Oh señor!, Bondad que escapa nuestra comprensión, que conoces nuestra miseria a fondo y sabes que con nuestras fuerzas no podemos elevarnos a Ti, Te lo imploramos: Adelante con Tu gracia y continúa aumentando Tu misericordia en nosotros, para que podamos, fielmente, cumplir Tu santa voluntad, a lo largo de nuestra vida y a la hora de la muerte. Que la omnipotencia de tu misericordia nos escude de las flechas que arrojan los enemigos de nuestra salvación, para que con confianza, como hijos Tuyos, aguardemos la última venida (día que Tú solo sabes). Y esperamos obtener lo que Jesús nos prometió a pesar de nuestra mezquindad.
Porque Jesús es nuestra esperanza: Através de su Corazón misericordioso, como en el Reino de los Cielos.
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ORACIÓN
Oh Dios, cuya Misericordia es infinita y cuyos tesoros de compasión no tienen límites, míranos con Tu favor y aumenta Tu Misericordia dentro de nosotros, para que en nuestras grandes ansiedades no desesperemos, sino que siempre, con gran confianza, nos conformemos con Tu Santa Voluntad, la cual es idéntica con Tu Misericordia, por Nuestro Señor Jesucristo, Rey de Misericordia, quien con Vos y el Espíritu Santo manifiesta Misericordia hacia nosotros por siempre. Amén.
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JACULATORIA
El Salvador ordenó a Sor María Faustina que escribiera, y la rezara con frecuencia, esta pequeña jaculatoria:
“Oh Sangre y Agua, que brotasteis del Sagrado Corazón de Jesús como una Fuente de Misericordia para nosotros, yo confío en vos”.
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ORACIONES BREVES
PARA REZAR A LAS TRES DE LA TARDE
1
Expiraste, Jesús, pero Tu muerte hizo brotar un manantial de vida para las almas y el océano de Tu misericordia inundó todo el mundo. Oh, Fuente de Vida, insondable misericordia divina, anega el mundo entero derramando sobre nosotros hasta Tu última gota de sangre. (IV, 59).
2
Oh, Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús, manantial de misericordia para nosotros, en Ti confío. (1, 35).

LA FORTALEZA DE UNA ROSA
A miembros de SI DIOS ESTA CONMIGO NADIE PUEDE CONTRA MI
Grupo Martha Janeth
El 15 de enero a las 19:53
Caminaba un día por la calle, cuando observé como unas nubes oscuras se juntaban en el cielo, y vi luego como la lluvia empezó a caer, rápidamente busqué refugio, al mismo tiempo que la suave lluvia se convertía poco a poco en tormenta.
Encontré refugio bajo una cornisa, a la entrada de una casa, en el momento en que la tormenta caía con más fuerza y estruendo.
Vi entonces una pequeña rosa roja, golpeada y encorvada por las grandes gotas de agua que constantemente le azotaban; y a pesar de esto no se rompía, sino que soportaba con increíble resistencia el gran embate de la lluvia y cada uno de sus golpes; manifestado en grandes y pesadas gotas de agua.
Me sorprendí al ver como a pesar del viento y lluvia, la pequeña rosa roja soportaba el gran castigo, sin ceder ni un ápice. En muchos momentos, pensé verla caer, derrotada por la furia del agua, mas sin embargo, volvía a enderezar su ya doblado tallo por la lluvia.
Al pasar la lluvia, y ver como el sol salía de entre las oscuras nubes, noté con asombro como la pequeña y frágil rosa roja, estaba aún en su lugar, con su tallo erguido hacia el cielo, mostrando con orgullo sus bellos pétalos rojos, en señal de su victoria ante las fuerzas de la misma naturaleza, a la cuál pertenece.
Esto me hizo reflexionar acerca de mi vida; pues al recordar como la indefensa rosa luchaba por seguir en pié ante la tempestad, y después de observar cuán dura había sido su lucha, me recordó las dificultades que había tenido en mi vida, y de como muchas veces, había sentido que ya no podía más, pero al ver la rosa roja, en pié y victoriosa, recordé aquel pasaje de la Biblia, donde Jesús nos dice que nosotros valemos más que las flores del campo y los pajarillos del cielo, y pensé: “Si Jesús dio fuerza a esa pequeña rosa roja para pasar la tempestad; ¿por qué he yo de temer a las adversidades?, Pues si Jesús no dejó que esa rosa que no ama, no camina y no tiene razón soportara la tormenta, ¿cuánto más cuidará de mí, hijo de Dios y heredero de la vida eterna?”.
Desde entonces no dejo que nada me asuste, atemorice o desanime, y cada vez que siento desfallecer; recuerdo aquella pequeña rosa roja, la cuál me mostró cuánto valgo y lo duro que he de pelear en este mundo, pero también recuerdo el amor que me tiene aquel que dio fuerza a la rosa, para que pudiera resistir.
Espero acariciar tu corazòn con este mensaje.

Decisiones: algo nuevo en el mundo
Fuente: Catholic.net
Autor: P. Fernando Pascual
Cada una de nuestras decisiones introduce algo nuevo en el mundo.
A veces pensamos que ciertas elecciones son insignificantes, sin valor, sin transcendencia. En realidad, quedarme a estudiar o ir de excursión, ver este o aquel programa televisivo, leer un libro de aventuras o uno de filosofía, tomar más o menos copas de cerveza… son decisiones que “entran” en mi vida, que llegan a ser parte de mí mismo, que me modifican.
No sólo yo quedo “tocado” en cada decisión. También los demás, los más íntimos, los más cercanos, sienten los efectos de mis decisiones. Si obedezco con alegría a mis padres, si doy largas a las peticiones de un amigo, si olvido a aquella persona a la que prometí una llamada por teléfono, si descuido mi atención a la hora de apretar bien un tornillo… otros serán afectados, para bien o para mal, de lo que inicia en el mundo a partir de lo que yo hago o de lo que yo deje de hacer.
Los cercanos… y los lejanos, el mundo entero, quedan afectado por mis actos. No es indiferente si me comprometo en serio por guardar con atención la basura o si arrojo materiales peligrosos en el primer lugar que se me ocurre. Mi barrio, mi ciudad, el planeta tierra, van mejor o peor según mis costumbres, según mi preocupación por el ambiente, según mi deseo de evitar gastos inútiles o comportamientos que aumentan la contaminación en un mundo sumamente frágil.
Mis decisiones afectan, por lo tanto, a millones y millones de personas que necesitan una mano amiga. Personas que sufren por el hambre o la injusticia, por la enfermedad o el desprecio, por la soledad o por abusos en contratos de trabajo inhumanos.
Cada una de mis decisiones introduce algo distinto, nuevo, bueno o malo, justo o injusto, en este mundo de contradicciones y de esperanzas.
Hay que reflexionar profundamente antes de tomar una decisión, de empezar un nuevo acto. Hay que pensar en serio si quiero ser un pequeño artífice de bien o un simple estorbo. Hay que escuchar la voz humilde y sencilla de Dios que me repite, con un tono suave e íntimo, que hasta un vaso de agua dado a un pequeñuelo no quedará sin recompensa. Porque ese gesto de cariño habrá introducido algo bueno, algo bello, en el mundo de los corazones sedientos de amor sincero.

IN CONVERSIONE SANCTI PAULI APOSTOLI.
A miembros de SANCTA ECCLESIA DEI – PETRUS ROMANUS
Jorge Enrique Garcia Nieto
Queridos amigos, en union con la voluntad del Santo Padre, hoy domingo, la Santa Iglesia celebra la Conversion de San Pablo Apostol. Oremos con la Iglesia EN EL ANNO PAULINO:
Chers amis unis avec la volonté du Saint Père, La Sainte Eglise celebre ce dimanche la fete de la Conversion de Saint Paul. Prions avec l’Eglise DANS L’ANNEE PAULINE
Cari Amici, uniti alla volonta del Santo Padre, in questa domenica la Santa Chiesa celebra la festa della Conversione del Apostolo San Paolo. Preghiamo con la Chiesa NELL’ANNO PAULINO:
“DEUS, QUI UNIVERSUM MUNDUM BEATI PAULI APOSTOLI PRAEDICATIONE DOCUISTI; DA NOBIS, QUAESUMUS; UT, QUI EJUS HODIE CONVERSIONEM COLIMUS, PER EJUS AD TE EXEMPLA GRADIAMUR. PER EUNDEM DOMINUM NOSTRUM, IESUM CHRISTUM FILIUM TUUM, QUI TECUM VIVIT ET REGNAT, IN UNITATE SPIRITUS SANCTI , DEUS. PER OMNIA SAECULA SAECULORUM. AMEN”.
“O Dio, che mediante la predicazione del beato Paolo apostolo tuo, hai istruito il mondo intero, accordaci, che venerandone oggi la conversione, possiamo a te giungere imitandone, gli exempi. Per il nostro Signore Gesù Cristo, Figlio tuo, che vive e regna con Te nell’unità dello Spirito Santo, Dio. Per i secoli dei secoli. Amen” .
Oh Dios, que mediante la predicacion del beato Apostol San Pablo, has instruido el mundo entero, acordarnos, que venerando hoy su conversion, podamos a ti llegar imitando sus ejemplos. Por Nuestro Senor Jesucristo, Tu Hijo, que contigo vive y reina, en la unidad del Espiritu Santo, por los siglos de los siglos. Amen“.

Nuestra esperanza la tenemos sólo en Jesús.
Pedro García Misionero Claretiano | Fuente: Catholic.net
La Esperanza que no falla. Optimismo total
En el Jesús que murió para salvarnos.
En el Jesús que resucitó y nos espera en el Cielo.
En el Jesús que nos ama y piensa en nosotros.
En el Jesús que está arraigado en nuestros corazones.
En el Jesús que nos tiene ya sentados con Él en los cielos.
En el Jesús que tiene nuestra vida escondida con su misma vida en Dios.
Cuando se tiene una fe viva y un amor ardiente en Jesucristo, se enciende en el alma el ansia viva de unirse a Cristo en la gloria, como lo experimentó el mismo Pablo:
“Me veo presionado por dos anhelos vehementes, y no sé qué escoger. Por una parte, morir cuanto antes, para estar con Cristo; pero, por otra, permanecer aquí para bien de ustedes” (Flp 1,23-24) Entonces, no le quedaba más remedio que acogerse a la paciencia.

Autor: Catholic.net | Fuente: Catholic.net
Ámame y no me uses
El amor y el placer son dos cosas diferentes, el amor es querer a alguien y el placer es hacer algo para sentirte bien
No me digáis que estas frases del Quijote no nos vienen como anillo al dedo. Leedlas, pero sin pensar en Fulanito ni en Menganita.
“Sucedió, pues, que, como el amor en los mozos, por la mayor parte no lo es, sino apetito, el cual, como tiene por último fin el deleite, en llegando a alcanzarle se acaba, y ha de volver atrás aquello que parecía amor, porque no puede pasar adelante del término que le puso naturaleza, el cual término no le puso a lo que es verdadero amor”.
Cervantes, recordémoslo bien, no era ciego y el hombre es el mismo en cualquier época. En otras palabras: eso de golfear ya se estilaba desde el Siglo de Oro y desde siglos atrás. Lo que el Manco de Lepanto nos enseña en su castellano antiguo y perfecto es algo obvio.
¿Has captado ya la moraleja? A mí me parece que una cosa es el amor y otra muy diferente, el placer. Y que nuestro trato, especialmente con el sexo opuesto, debe orientarse con la brújula del amor.
He reflexionado sobre el tabú del sexo. Eso que nos suscita tanto pudor y de lo que solemos hablar entre amigos. Pienso en mi matrimonio y en el de tantos otros. Si esos actos matrimoniales que traen la vida se realizan únicamente por el placer que se experimenta, se acuchilla el amor. Desde ese momento habremos dejado de ser personas para convertirnos en cosas, robots teledirigidos por nuestros apetitos.
El placer, el deleite, el apetito son muy subjetivos. El amor los incluye, no los desprecia, pero va más allá. Atraviesa el portón del propio yo y se da a los demás. No puede estancarse.
La puerta del amor se abre hacia afuera, siempre hacia los demás, y se llama felicidad. En cambio, la del placer se cierra con el candado del egoísmo. El amor dura. El placer se acaba. El placer no es más que un efecto, un producto secundario. Una especie de barniz que acompaña las acciones de los hombres y se diluye como la nieve en verano.
El placer sigue, no se persigue. El placer acompaña al amor, pero no es el amor. El placer no es un señor, sino parte del séquito. O si quieres, en lenguaje más taurino: el amor es el diestro y el placer, uno de la cuadrilla.
El placer es una paloma que remonta el vuelo al sentirse apresada. Sólo planea verdaderamente en los vientos del amor.
Recuérdalo siempre: cuando se persigue denodadamente el placer por el placer, desaparace porque le falta su fundamento: el amor.

Freddy Escalona Spencert
………………—-BIENAVENTURANZAS—…………………
«Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos.
Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán en herencia la tierra.
Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos serán saciados.
Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.
Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios.
Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos.
Bienaventurados seréis cuando os injurien, y os persigan
y digan con mentira toda clase de mal contra vosotros por mi causa.
Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos;
pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros.
«Vosotros sois la sal de la tierra.
Mas si la sal se desvirtúa, ¿con qué se la salará?
Ya no sirve para nada más que para ser tirada afuera y pisoteada por los hombres.
«Vosotros sois la luz del mundo. No puede ocultarse una
ciudad situada en la cima de un monte….

Pedro García Misionero Claretiano | Fuente: Catholic.net
Los Judíos. Gloria, caída y esperanza del gran pueblo
Meditaciones de San Pablo. Dios tiene trazado su proyecto, sabio y lleno de amor, al que nosotros aportamos humildemente nuestra oración, que siempre es escuchada.
Esa Carta a los Romanos, que nos entusiasma, llega a convertirse en una tragedia dolorosa cuando exclama Pablo:
¡Los judíos! ¡Mis queridos hermanos los judíos! ¡Los hijos de mi pueblo que no aceptan a Jesús, al Cristo que Dios había prometido a nuestros padres!… No me importaría nada convertirme en un maldito a trueque de que ellos se salven. ¡Los judíos, mis queridos paisanos los judíos!…
Esto lo dice Pablo con el corazón deshecho al principio de los capítulos 9, 10 y 11 de la carta a los Romanos. Aunque al fin exclamará lleno de esperanza y con seguridad absoluta:
¡Dios no ha rechazado a su pueblo, que no ha tropezado para quedar caído por siempre!. ¡Su endurecimiento es sólo parcial, pues llegará un momento en que todo Israel será salvo!
Sabemos muy bien lo que es el pueblo judío. Un pueblo privilegiado. Un pueblo de grandes genios. Un pueblo de enorme influencia en el mundo de todos los tiempos.
Pero, por elogios que nosotros queramos tributar al pueblo judío, no lo haremos mejor que Pablo. Miremos lo que nos dice.
Son israelitas, linaje glorioso de Jacob, el fuerte que luchó con Dios…
Dios llama a Israel “mi hijo primogénito”, el pueblo predilecto… En el Arca manifestaba Dios su “gloria”, es decir, su presencia en medio del pueblo… Dios había pactado con Abraham, los patriarcas y con Moisés, “alianzas” perpetuas…
Tenían una Ley, Constitución del pueblo, que lo convertía en un Estado teocrático, con Dios como único Jefe…
Israel mantenía en el Templo un culto digno de Dios, frente a las aberraciones paganas…
La “Promesa” hecha por Dios a Abraham era un privilegio único: por el pueblo judío vendría la salvación a todo el mundo…
Promesa mantenida después a Isaac, Jacob y David… Los padres del pueblo, los que llamamos Patriarcas, constituían una gloria muy grande.
Pero, claro está, la gloria suprema, inigualable, única, del pueblo judío es Cristo Jesús, el Mesías, el Salvador, el Rey inmortal de los siglos. Jesús, el Hijo de Dios, se hace Hombre al tomar su carne en el seno virginal de una Mujer judía.
Y ese Hombre judío que es Jesús, hace exclamar a Pablo con entusiasmo inusitado:
“De ellos, de los judíos, procede Cristo según la carne, el cual está por encima de todas las cosas, y es Dios bendito por los siglos. Amén”.
Aquí tenemos el espléndido palmarés de las gloria de los judíos descrito por Pablo, orgulloso de su pueblo (Ro 9,1-5)

En el plan de Dios, el pueblo judío, Israel, era el primer destinatario de la salvación prometida. Pero, ¿qué ocurrió al venir Jesús?…
Había en el pueblo una buena parte sencilla, creyente de verdad, llamados “los pobres de Yahvé”, que esperaban con puro corazón la salvación de Dios.
Pero había otra parte, que era la de los dirigentes, con muy mala disposición.
Los sumos sacerdotes apegados a sus privilegios.
Los politiqueros herodianos aliados de Roma.
Los del partido saduceo, materialistas y poco creyentes.
Los escribas o letrados que habían recargado la Ley con prescripciones insoportables.
Entre los fariseos, aunque había muchos buenos y fieles a Dios, la mayoría, junto con los escribas, habían llevado su fanatismo a extremos que hacían imposible la guarda de la Ley.
Además, por una falsa apreciación de las Sagradas Escrituras, pensaban todos en un Mesías sociopolítico, que sujetaría las naciones bajo el mando de Israel.
Jesús, con su predicación y actitud, fue rechazado por los dirigentes del pueblo y entregado a la autoridad romana para terminar en la cruz.
A Jesús le dolía tanto la obstinación de los jefes del pueblo, que lloró sobre Jerusalén, al prever la catástrofe que le venía encima por no reconocerlo como su Cristo (Lc 19,41-44; Mt 23, 37-39)
Jesús, con su doctrina, con sus milagros, con su amor, hizo hasta los imposibles para ganarse a Jerusalén, pero no hubo manera, de modo que dijo al llorar sobre la ciudad:
“¡Cuántas veces he querido reunir a tus hijos, como una gallina reúne a los pollos bajo sus alas, y no has querido!”…
Sin embargo, a pesar de la obstinación de los dirigentes, Dios seguía fiel a su promesa. Jesús fue el primero en decir que esa promesa se mantenía firme y que un día los judíos le reconocerán como el Cristo de Dios:
“No me verán hasta que digan: ¡Bendito el que viene en nombre del Señor!”.
Predicado Jesús por los apóstoles, testigos del Resucitado, los dirigentes siguieron negando a Jesús y arrastraron al pueblo a la incredulidad. Pero permanecía fiel una parte del pueblo, llamada por la Biblia “El Resto”, el grupo de creyentes que formaron la primitiva Iglesia.
¿Qué nos dice ahora Pablo?
Ante todo, que Dios no ha abandonado a su pueblo (11, 1-32) Y Pablo nos lo dice con palabras vigorosas:
“¿Ha rechazado Dios a su pueblo? ¡De ningún modo! Y la prueba la tienen en que yo soy israelita, del linaje de Abraham, de la tribu de Benjamín. ¡Dios no ha rechazado a su pueblo!… Los judíos han caído, pero no para siempre… ¡Hay que ver lo que serán cuando entren de lleno!… En cuanto al Evangelio, ahora se muestran enemigos; pero son muy amados de Dios como elegidos suyos. Porque los dones y la elección de Dios son irrevocables”
Al rechazar los judíos la Buena Nueva, el Evangelio pasó a los pueblos gentiles; pero un día reconocerá Israel en Jesús a su Mesías, al Cristo, y se le entregará con verdadera pasión.
Pablo usa una bella comparación campesina.
Israel era el árbol hermoso plantado en el mundo por Dios. Cayeron muchas ramas que se secaron, y entonces se injertaron unas nuevas que eran los paganos. Pero el tronco, judío, no se secó.
La raíz sigue viva, y un día llegará a vigorizar toda la planta. Y entonces, ¡qué árbol tan frondoso y bello será la Iglesia entera, formada por el pueblo judío, el primer elegido, y por todos los demás pueblos de la Tierra!
Dios tiene trazado su proyecto, sabio y lleno de amor, al que nosotros aportamos humildemente nuestra oración, que siempre es escuchada.
Ante estas realidades, ¡qué insensato resulta el antisemitismo de todos los tiempos!
¡Mientras que es tan bello y consolador el soñar en el abrazo que Israel recibirá de todas las gentes redimidas por Jesús!
Entonces el mundo reconocerá y agradecerá al pueblo judío -y se lo agradecemos también ahora-, el habernos dado a Jesucristo, nuestro adorado Redentor…

“…Nadie da lo que no tiene. Si el corazón es limpio, si el corazón es puro, si el corazón está sano, el amor que de él proceda será auténtica perla, auténtico amor. Si el corazón está podrido, no podemos pedir que brote de él un amor auténtico sino puro egoísmo.
Preguntémonos: ¿Qué clase de amor es el que hay en nuestro corazón?
¿Dónde está el verdadero amor? Que me lleven allí, o me muero.”
Fuente: Catholic.net
Autor: P. Mariano de Blas LC
“El amor promete infinidad, eternidad, una realidad más grande y completamente distinta de nuestra existencia cotidiana. Pero, al mismo tiempo, se constata que el camino para lograr esta meta no consiste simplemente en dejarse dominar por el instinto. Hace falta una purificación y maduración, que incluyen también la renuncia.’ (Benedicto XVI, Deus Caritas Est 5)
“En oposición al amor indeterminado y aún en búsqueda, el amor agapé expresa la experiencia del amor que ahora ha llegado a ser verdaderamente descubrimiento del otro, superando el carácter egoísta que predominaba claramente en la fase anterior. Ahora el amor es ocuparse del otro y preocuparse por el otro. Ya no se busca a sí mismo, sumirse en la embriaguez de la felicidad, sino que ansía más bien el bien del amado: se convierte en renuncia, está dispuesto al sacrificio, más aún, lo busca” (Benedicto XVI, Deus Caritas Est 6)
“Aprender a superarse y a entregarse uno mismo, aprender a regalarse, incluso sin recibir nada a cambio, forma parte del camino del aprendizaje del amor”
“El amor es una exigencia que no me deja intacto. En él no puedo limitarme a seguir siendo yo a secas, sino que he de perderme una y otra vez al ser desbastado, al ser herido. Y precisamente esta herida para sacar a relucir mis mejores posibilidades forma parte, en mi opinión, de la grandeza, del poder curativo del amor. En este sentido, no se debe imaginar un amor puramente romántico, que cae del cielo sobre ambos cuando se han encontrado y que a partir de entonces todo irá sobre ruedas. El amor hay que entenderlo como pasión. Sólo cuando se está dispuesto a aceptarlo como pasión, aceptándose siempre de nuevo el uno en el otro, madurará para toda la vida”
“El amor consiste en apartar la mirada de mí mismo y dirigirla hacia el otro… Yo soy demasiado estrecho para mí solo. Cuando salgo al aire libre, entonces y sólo entonces, comienza y llega la grandeza de la vida”
(Joseph Ratzinger, Dios y el mundo. Creer y vivir en nuestra época)
El valor del ayuno según San Juan Crisóstomo
El valor del ayuno consiste no solo en evitar ciertas comidas, sino en renunciar a todas las actitudes, pensamientos y deseos pecaminosos. Quien limita el ayuno simplemente a la comida, esta minimizando el gran valor que el ayuno posee. Si tu ayunas, !que lo prueben tus obras! Si ves a un hermano en necesidad, ten compasión de él. Si ves a un hermano siendo reconocido, no tengas envidia. Para que el ayuno sea verdadero no puede serlo solo de la boca, sino que se debe ayunar de los ojos, los oídos, los pies, las manos, y de todo el cuerpo, de todo lo interior y exterior.
Ayunas con tus manos al mantenerlas puras en servicio desinteresado a los demás. Ayunas con tus pies al no ser tan lenta en el amor y el servicio. Ayunas con tus ojos al no ver cosas impuras, o al no fijarme en los demás para criticarlos. Ayuna de todo lo que pone en peligro tu alma y tu santidad. Seria inútil privar mi cuerpo de comida, pero alimentar mi corazón con basura, con impureza, con egoísmo, con competencias, con comodidades.
Ayunas de comida, pero te permites escuchar cosas vanas y mundanas. También debes ayunar con tus oídos. Debes ayunar de escuchar cosas que se hablan de tus hermanos, mentiras que se dicen de otros, especialmente chismes, rumores o palabras frías y dañinas contra otros.
Además de ayunar con tu boca, debes de ayunar de no decir nada que haga mal a otro. Pues ¿de que te sirve no comer carne, si devoras a tu hermano?
(San Juan Crisóstomo)

“Cuarenta días. Camino hacia la Pascua”: Sábado
Jesús acusado de comer y beber con publicanos y pecadores. Está muy mal visto andar con gente andrajosa y maloliente, y además te pueden contagiar enfermedades. Ya estamos con las apariencias. La cuaresma es el camino de la sinceridad. Si por dentro estás limpio contagiarás limpieza, porque lo que mancha no es lo de fuera, sino lo de dentro. Así, a Jesús no le importa que le llamen comedor y bebedor, el sabe que está habitado por el Padre, que transmite salud y perdón: “No necesitan médico los sanos, sino los enfermos…” No vengo a perdonar a los piadosos, sino a los que piden perdón.
Fuente: Radio Vaticana (www.radiovaticana.com)

Padre Nuestro…
Padre nuestro… misteriosa oración. Al tiempo que nos hace hijos, desvela lo lejos que estamos del Padre. Porque, ¿podemos llamar a Dios Padre al tiempo que rechazamos a quien nos puede hacer sombra? El Padre hace llover sobre buenos y malos, nosotros reservamos el agua sólo para los amigos, los demás ni son hijos de Dios, ni tienen derechos, ni me importan. Y yo sigo diciendo “Padre nuestro…” sin miramientos con la fraternidad, sin que me pese la hipocresía, sin que me importe contaminar el río, o dejar que se mueran de soledad los abuelos en la residencia de ancianos. “Padre nuestro…”
Fuente: Radio Vaticana (www.radiovaticana.com)
Señor, sí, pero ¿Padre?
“Dios es amor”, dice San Juan al definirlo, y nosotros nos hemos confiado al amor de Dios (1Jn 4,8.16). Todo lo que el amor tiene de bello, de tierno: entre padre e hijo, esposo y esposa, amigo y amiga, todo eso lo encontraremos en Él, pues es amigo, esposo, más aún, Padre. Estamos tan acostumbrados a esta revelación de la paternidad divina que no nos extraña. Dios, Señor, sí, pero ¿Padre? ¿Padre de verdad? Y de verdad, tan verdad es padre: “Para que nos llamemos y seamos hijos de Dios” (1Jn 3,1). Cuando oréis… ¡Mi Padre y Padre vuestro! Padre que provee el vestido, el alimento, Padre que nos recibe con sus brazos abiertos cuando hemos fallado a nuestra naturaleza de hijos y pecamos. Si tomamos esta idea profundamente en serio, ¿cómo no ser optimistas en la vida?
(v. Pesimistas y Optimistas, Alberto Hurtado S.J, Conferencia a señoras pronunciada en Viña del Mar en 1946. Un fuego enciende otros fuegos, Ediciones UC)
Autor: P. Idar Hidalgo | Fuente: Catholic.net
La vida como mérito o como don (Primera Parte)
Cuando la vemos como mérito, nunca es suficiente lo que se nos da.
Hay dos maneras de ver la vida: como mérito o como don.
Cuando la vemos como mérito, nunca es suficiente lo que se nos da y siempre estamos en actitud de que los demás no hacen lo suficiente por darme lo que merezco; yo pongo todo lo necesario para que los demás sean felices, pero los otros no hacen nada para que yo sea feliz; yo he cumplido, yo he hecho todo lo posible y nadie me paga mi entrega, todos me deben, soy un acreedor de la existencia, y no puedo pasarme la vida cobrando a todos los que me deben; desde luego con una carga de amargura, de tristeza, de desánimo y desesperanza.
Esta visión de la vida nos conduce a estar inconforme frente a todo incluso frente a Dios, porque el mismo Dios debería reconocer mis méritos, que siento que ya he ganado, incluso los triunfos no podemos disfrutarlos en esta actitud porque son facturas que nos están pagando, son derechos que hemos adquirido. Desde luego en esta actitud de vida la soberbia nos esclaviza y rivalizamos con los demás y todo lo veo como agresión, todo es competencia y dejamos nacer el juicio, y racionalizamos nuestros fracasos, justificamos nuestras caídas, nos hacemos víctimas de la vida y de todo lo que nos rodea.
Caminamos con una gran inseguridad teniendo la seguridad en nuestros pequeños e intrascendentes logros. Esta visión de la vida no me permite ver al otro porque me empeño en verme a mi mismo, estoy más atento en lo que doy que en lo que recibo. Lo que doy lo valoro mucho, lo que recibo lo desprecio o menosprecio, porque al fin y al cabo YO MEREZCO ALGO MÁS Y MEJOR.
Autor: P. Idar Hidalgo | Fuente: Catholic.net
La vida como mérito o como don (Segunda Parte)
Cuando la vemos como mérito, nunca es suficiente lo que se nos da.
La segunda forma de ver la vida es como don, todo lo vemos como regalo, todo lo vemos como gratuidad, y entonces tenemos sentimientos y razones para vivir agradecidos, porque sabemos que se nos da más de lo que merecemos.
Todo es gracia, todo es don y la vida la percibimos más como deudores de ella, debemos más a la vida de lo que nos pudiera deber. Dios nos da más que lo que pueden alcanzar nuestros méritos. Las relaciones con los demás, más que cobrar es como compartir. Valoro más lo que se me da, que lo que yo puedo dar. Busco manos vacías para llenarlas de lo que Dios gratuitamente me ha dado, no quiero llenar las mías porque están demasiado llenas, he recibido tanto, la vida ha sido generosa conmigo, Dios me ha dado tanto…
Mirar así la vida nos hace brotar de nuestros labios GRACIAS, por el aire, por la vida , por la salud, por los amigos, por la paz del corazón, por los fracasos, por las noches del alma, gracias por todo, porque se bien que no se mueve la hoja del árbol sin la voluntad de su Dueño. Y para el que ama todo le ayuda para su bien.
Démonos la oportunidad de vivir agradecidos, de vivir enamorados, porque no importa cuáles sean nuestras preguntas, la respuesta siempre habrá de ser la misma…AMAR.



















