Hay una frase que suena mucho pero que a veces le damos significados mundanos
“La caridad empieza por casa”
Esta frase esconde una verdad muy grande siempre y cuando tengamos en alto valor su centro mismo, de lo contrario, será solo un tópico: la caridad.
La caridad es una de las tres virtudes teologales (además de la fe y la esperanza), y a decir de San Pablo, la más importante, incluso por sobre la fe (v. 1 Corintios, 13 1-10)
Quién comprende que la caridad es el mismísimo Amor de Dios, lo menos que puede hacer es cada día buscarla más, llenar su corazón de ella al punto de querer que sea solo el corazón de Dios el que habite en nosotros
Cuando cae una hoja de un árbol sobre el agua tranquila de un lago, esa tranquilidad se rompe: ligeramente el agua alrededor de las hojas se abre en círculos concéntricos cada vez mayores hasta volver nuevamente la tranquilidad….Pues bien, esto que es además un fenómeno físico apasionante, se constata en la naturaleza pero también en el corazón de la persona…
Amamos en la medida que nuestra relación con Dios sea honesta y sincera. No tiene sentido mostrarse de una manera ante los demás, ocultando defectos, vicios, nuestra manera de ser, consiguiendo halagos cuando nuestra relación con Dios está en la cuerda floja. Este sería el primer círculo de la hoja que cae en el agua….
El segundo es nuestro prójimo. ¿Quién? La persona que tenemos más cerca, nuestros seres queridos. A veces nos es más fácil amar a quien nosotros queremos y más difícil a quienes Dios quiere y cuando Jesús hablaba del prójimo lo hacía en este sentido: el que esté más cerca, con los que Dios ha elegido que comparta mi vida
De verdad que tiene muy poco sentido saltarnos un cículo porque vamos en contra de Dios
Lo mismo vale para la vida espiritual. El activismo, ese afan de hacer por hacer, podría explicarse de esta manera también. El Padre Hurtado decía que la acción social nacía de un desborde de vida interior y no al revés. De ahí que la oración sea tan importante porque es el encuentro con el Motivo, con el Fundamento de todo lo que hago.
La caridad comienza por casa, el amor es como un fuego que se va expandiendo, va quemando, queriendo quemar a todos….
Luis Alfonso



















