
“Capital Social: Es la capacidad de los individuos para asociarse o trabajar juntos, en grupos u organizaciones, para alcanzar objetivos comunes; depende del grado en que los integrantes de una comunidad confían unos en otros y de los valores y normas que comparten.” www.bettertogether.org; www.infed.org/biblio/social_capital.html
http://www.unimet.edu.ve/capital-social/capital-social.html

Si hablamos de la contribución del capital social podemos decir que éste tiende a fortalecer a los actores y redes sociales, facilitando un sistema transparente y eficiente de gestión pública a nivel de gobierno y favorece la mayor eficiencia en la lucha contra la pobreza y la exclusión social, formulando políticas públicas para crear estrategias de desarrollo auto sostenido, participativo y equitativo. De esta forma los más pobres se convierten en protagonistas en la búsqueda de un futuro mejor y más digno, como buscadores de soluciones, pero ¿cómo?.Según estudios del Banco mundial, la pobreza no es sólo el resultado de la imposibilidad de acceder a bienes y servicios materiales sino también a la negación al respeto , aprecio y participación de bienes socio – emocionales, de ahí que el capital social tenga déficit.

No basta con buscar beneficios en orden a bienes y servicios deseables, sino también en cuanto a bienes socio emocionales, presentes en todo tipo de intercambio.
Es la forma, mediante el entramado de redes sociales, la que otorga el bienestar individual y colectivo, así se da un sentido de pertenencia y comunidad.
Esto nos lleva a la creación de organizaciones privadas de representación de los intereses de los asociados en términos comunes. Ya tenemos la Fenats o la CUT, asociaciones privadas. Ejercen presión sobre el Eº y otros privados, para conseguir sus objetivos.

El capital social se construye con respeto mutuo, confianza y reciprocidad en el actuar, con sentido de cooperación, no basta la solidaridad sino añadir beneficios que se obtienen al capitalizar las bases de su construcción y la formación de asociaciones u organizaciones tendientes a dichos fines, como las redes de información, ayuda mutua entre sociedades o agrupaciones y creación de nuevas redes. Todo ello es posible si se deja de lado el ego o individualismo exacerbado en aras de la comunidad o sociedad más desposeída.
A ello agreguemos que el capital social no deriva de los gobiernos. Bien puede ser, por ejemplo a través de agrupaciones de padres y apoderados que tengan en común la proyección y el progreso en la educación estatal .O las asociaciones que ayudan a hospitales, etc.

De este modo, el capital social ayuda a mejorar la calidad de vida de los individuos y de la sociedad, logrando la concreción de mejoras educacionales, gobiernos más eficaces y responsables, y transparentes, menos violencia en virtud del descontento generalizado y por tanto menor delincuencia
Nos quejamos del déficit del capital social, pero ¿qué hacemos como comunidad? Hay múltiples ejemplos de quejas pero a su vez vemos una inoperancia de parte de los mismos. A modo de ejemplo: muchos habitantes de un determinado sector se quejan de la falta de seguridad, pero ¿cuánto hacen éstos por mejorar la situación, mediante organizaciones proactivas?
Si cada persona actúa en forma individual, en virtud de sus propios intereses, desestimando las necesidades de los demás, el capital social, material y moral, estará en permanente déficit.



