
II
Los primeros cristianos: –¿Cómo se salva a un hombre? –Amándolo, sufriendo con él, haciéndose uno con él, en el dolor, en su propio sufrimiento. No con discursos, que no cuesta nada pronunciarlos; con sermones que no cambian nuestras vidas; ¡sino con la evidente demostración del amor! La Iglesia necesita, no demostradores, sino testigos.
Por eso es que creo que en los tiempos difíciles que nos aguardan, Dios en su inmensa misericordia va a suscitar espíritus nuevos. Yo no me extrañaría de ver una nueva Congregación religiosa vestida de overall, con voto de trabajar en las fábricas y de vivir en los conventillos para salvar al mundo; como hemos visto a las hermanitas de la Asunción y a las de la Santa Cruz darse enteras para la redención de los adoloridos. Y acabamos de leer una obra maravillosa de un sacerdote obrero, quien para salvar a sus hermanos expatriados se deporta, obrero como ellos…
Y entre todos los hombres, hay algunos a quienes Cristo nos recomienda en forma especial: a sus pobres. ¿Quién es mi prójimo?, le pregunta un doctor de la ley a Jesús, y Él le contesta: Por el camino de Jericó bajaba un pobre hombre… medio muerto… Haz tú lo mismo (cf. Lc 15,29-37). Y hacer o no hacer estas obras de caridad con el prójimo es tan grave a los ojos de Dios que va a constituir la materia del juicio: Tuve hambre… tuve sed… estuve preso… No «me» disteis… no «me»… (cf. Mt 25,31-46). El prójimo, el pobre en especial, es Cristo en persona. Lo que hiciereis al menor de mis pequeñuelos a «mí» lo hacéis. El pobre suplementero, el lustrabotas, la mujercita tuberculosa, es Cristo. El borracho… ¡no nos escandalicemos, es Cristo! ¡Insultarlo, burlarse de él, despreciarlo!, ¡es despreciar a Cristo! ¡¡Lo que hiciéreis al menor, a mí lo hacéis!! Esta es la razón del nombre «Hogar de Cristo». 
Mucho se habla en estos días de orden social cristiano y con mucha razón. Orden que supone una legislación basada en el bien común, en la justicia social, pero orden que sólo será posible si los cristianos nos llenamos del deseo de amor, que se traducirá en dar. Menos palabras y más obras. El mundo moderno es antiintelectualista: cree en lo que ve, en los hechos.
Cuando los pobres ven, palpan su dolor y nos miran a nosotros cristianos, ¿qué tienen derecho a pedirnos? ¿A nosotros que creemos que Cristo vive en cada pobre? ¿Podrán aceptar nuestra fe si nos ven guardar todas las comodidades, y odiar al comunismo por lo que pretende quitarnos, más que por lo que tiene de ateo? ¿Cuál debe ser nuestra actitud?: ¡Sentido social!, servir, dar, amar. Llenar mi vida, de los otros.



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Enero 24, 2008 en 5:05 pm
Ricardo
Lucas; 15, 11-32 (Parabola del hijo prodigo):
Tambien dijo: Un hombre tenia dos hijos; y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y les repartio los bienes. No muchos dias despues, juntandolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y alli desperdicio sus bienes viviendo perdidamente. Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia, y comenzo a faltarle. Y fue y se arrimo a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envio a su hacienda para que apacentase cerdos. Y deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comian los cerdos, pero nadie le daba. Y volviendo en si, dijo: !cuantos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aqui perezco de hambre! Me levantare e ire a mi padre, y le dire: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros. Y levantandose, vino a su padre. Y cuando aun estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrio, y se hecho sobre su cuello, y le beso. Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo. Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies. Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta; por que este mi hijo muerto era, y ha revivido; se habia perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse. Y su hijo mayor estaba en el campo; y cuando vino, y llego cerca de la casa, oyo la musica y las danzas; y llamando a uno de los criados, le pregunto que era aquello. El le dijo: Tu hermano a venido; y tu padre ha hecho matar el becerro gordo, por haberle recibido bueno y sano. Entonces enojo, y no queria entrar. Salio por tanto su padre, y le rogaba que entrase. Mas el, respondiendo, dijo al padre: He aqui, tantos an’os te sirvo, no habiendote desobedecido jamas, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos. Pero cuando vino este tu hijo, que ha consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para el el becerro gordo. El entonces le dijo: Hijo, tu siempre estas conmigo, y todas mis cosas son tuyas. Mas era necesario hacer fiesta y regocijarnos, por que este tu hermano era muerto, y ha revivido; se habia perdido y es hallado.
Mateo; 25, 31-46 (El juicio de las naciones):
Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos angeles con el, entonces se sentara en su trono de gloria, y seran reunidas delante de el todas las naciones; y apartara los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. Y pondra las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. Entonces el Rey dira a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundacion del mundo. Por que tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis.; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la carcel, y vinisteis a mi. Entonces los justos le responderan diciendo: Sen’or, ?cuendo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? ?Y cuando te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? ?O cuando te vimos enfermo, o en la carcel, y vinimos a ti? Y respondiendo el Rey, les dira: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos mas pequen’os, a mi lo hicisteis. Entonces dira tambien a los de la izquierda: Apartaos de mi, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus angeles. Por que tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la carcel, y no me visitasteis. Entonces tambien ellos le responderan diciendo: Sen’or, ?cuando te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la carcel, y no te servimos? Entonces les respondera diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos mas pequen’os, tampoco a mi lo hicisteis. E iran estos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.
Enero 24, 2008 en 5:38 pm
fran
Qué hacemos por aquellos que nos miran sin pedir nada, sin siquiera mirarnos directamente a los ojos? Aquellos que de reojo nos ven pasar, con la ilusión de que nosotros notemos que están ahí, esperando que se nos ocurra descubrirlos? Y no me refiero sólo a aquellos que son materialmente pobres y no tienen donde dormir o que comer. También a aquellos que son espiritualmente pobres, que se encuentran solos, que sufren el abandono de sus seres queridos, que han perdido las ganas de vivir, que teniéndolo todo no conocen el amor, que creyendo ser felices sólo miran su bienestar terrenal, sin creer en la verdadera vida.
A todos ellos, nosotros debemos mirarlos y descubrir aquello que les podemos dar de lo que necesitan y no esperar que nos vengan a pedir. No quedarnos sólo en la oración, sino salir a buscarlos y ejecutar actos que los ayuden a mitigar sus dolores, a cubrir sus necesidades, a superar su soledad y su angustia, a creer en una vida mejor, a recibir con amor las cruces del Señor, a vivir con la alegría de la esperanza en una vida mejor, después de esta vida.
Como el Santo Padre Hurtado, debemos ir en pos de ellos.
Enero 24, 2008 en 5:45 pm
Andrea
FE Y RAZÓN
“Omne verum, a quocumque dicatur, a Spiritu Sancto est”
Toda verdad, dígala quien la diga, viene del Espíritu Santo
(Santo Tomás de Aquino)
Enero 25, 2008 en 7:31 pm
Ricardo
Santiago; 1, 22-25
Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engan’andoos a vosotros mismos. Por que si alguno es oidor de la palabra y no hacedor de ella, este es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. Por que el se considera a si mismo, y se va, y luego olvida como era. Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, este sera bienaventurado en lo que hace.
Santiago; 2-26
Por que como el cuerpo sin espiritu esta muerto, asi tambien la fe sin obras esta muerta.
Enero 29, 2008 en 9:42 pm
roberto viera gonzalez
Llevo a Santiago una lista de cosas que tengo que traer para mis campesinos. La propia pareja que hemos recogido para cuidadores de nuestra casa están durmiendo en el suelo, con un colchón puesto en la tierra sobre cuatro tablas. A ella la echó su padre de la casa. Mi Sole le compró los zincs y yo la madera para que se construyeran su casita en un pedazo de tierra que le dimos. Serán nuestros cuidadores. Ellos son Katy y Lupercio. Ella tiene un niño de soltera. 10 años la criatura. Le hemos dado todo lo mínimo que necesita una casa. Ayer le pasamos a dejar una caja con vajilla y loza, algunas ollas y otras cosas de cocina. Con un vecino le conseguí luz y agua. Ya tendremos la nuestra. ¡Estoy contento, luis Robert! Contento de ver a estos jóvenes tan felices. Gracias por este lindo artículo. Veo que estoy llenando mi vida junto a mi Señor Jesús. ¡Humildemente amigo mío, humildemente!
Enero 30, 2008 en 1:17 am
luis_
¡¡Qué humanidad tiene don Roberto!!….
Me emociona…Estaba leyendo un documento sobre la espiritualidad mariana que mucho me hace falta vivificar y me vine a su comentario…Lo que Ud. hace es tremendo…¡¡Cómo gozo en su felicidad, que es ya mía!!…Tengo un gran amigo, muy humano, hombre de unos 40 y tantos años, vendedor de licores y agricultor, multifacético, que una vez me dijo: ¡Me hubiese gustado en mi vida ser motivador! ¿De qué? Le dije…¡De personas! Me descolocó…Imagínese…Y él a mi me motiva, mucho, un hombre tremendamente humano, siempre con una sonrisa, devoto del Padre Hurtado, humano, demasiado humano (no vaya a pensar que se trata de Nietzsche)…Y fue golpeado cuando niño, por su padre, y hoy le perdona…..Recuerdo esto porque él tiene en su casa en el campo a un joven de mi edad que ya es padre, con hijos, como cuidador…Y me dice que es un excelente persona…honesto, sobre todo, diligente y ama el trabajo….
Gracias don Roberto por sus palabras….
Gracia
U
Enero 30, 2008 en 3:28 pm
Andrea
CARTA ENCÍCLICA
JUAN PABLO II
25 DE MARZO DE 1995
EVANGELIUM VITAE
SOBRE EL VALOR Y EL CARÁCTER INVIOLABLE DE LA VIDA HUMANA
(pág 27)
“La palabra y las acciones de Jesús y de su Iglesia no se dirigen sólo a quienes padecen enfermedad, sufrimiento o diversas formas de marginación social, sino que conciernen más profundamente al sentido mismo de la vida de cada hombre en sus dimensiones morales y espirituales. Sólo quien reconoce que su propia vida está marcada por la enfermedad del pecado, puede redescubrir, en el encuentro con Jesús Salvador, la verdad y autenticidad de su existencia, según sus mismas palabras: ” No necesitan médico los que están sanos, sino los que están mal. No he venido a llamar a conversión a justos, sino a pecadores ” (Lc 5, 31-32).
En cambio, quien cree que puede asegurar su vida mediante la acumulación de bienes materiales, como el rico agricultor de la parábola evangélica, en realidad se engaña. La vida se le está escapando, y muy pronto se verá privado de ella sin haber logrado percibir su verdadero significado: ” ¡Necio! Esta misma noche te reclamarán el alma; las cosas que preparaste, ¿para quién serán? ” (Lc 12, 20).
En la vida misma de Jesús, desde el principio al fin, se da esta singular ” dialéctica ” entre la experiencia de la precariedad de la vida humana y la afirmación de su valor. En efecto, la precariedad marca la vida de Jesús desde su nacimiento. Ciertamente encuentra acogida en los justos, que se unieron al ” sí ” decidido y gozoso de María (cf. Lc 1, 38). Pero también siente, en seguida, el rechazo de un mundo que se hace hostil y busca al niño ” para matarle ” (Mt 2, 13), o que permanece indiferente y distraído ante el cumplimiento del misterio de esta vida que entra en el mundo: ” no tenían sitio en el alojamiento ” (Lc 2, 7).
Del contraste entre las amenazas y las inseguridades, por una parte, y la fuerza del don de Dios, por otra, brilla con mayor intensidad la gloria que se irradia desde la casa de Nazaret y del pesebre de Belén: esta vida que nace es salvación para toda la humanidad (cf. Lc 2, 11).
Jesús asume plenamente las contradicciones y los riesgos de la vida: “ siendo rico, por vosotros se hizo pobre a fin de que os enriquecierais con su pobreza “ (2 Cor 8, 9).
La pobreza de la que habla Pablo no es sólo despojarse de privilegios divinos, sino también compartir las condiciones más humildes y precarias de la vida humana (cf. Flp 2, 6-7). Jesús vive esta pobreza durante toda su vida, hasta el momento culminante de la cruz: ” se humilló a sí mismo, obedeciendo hasta la muerte y muerte de cruz. Por lo cual Dios le exaltó y le otorgó el nombre que está sobre todo nombre ” (Flp 2, 8-9). Es precisamente en su muerte donde Jesús revela toda la grandeza y el valor de la vida, ya que su entrega en la cruz es fuente de vida nueva para todos los hombres (cf. Jn 12, 32). En este peregrinar en medio de las contradicciones y en la misma pérdida de la vida, Jesús es guiado por la certeza de que está en las manos del Padre.
Por eso puede decirle en la cruz: ” Padre, en tus manos pongo mi espíritu “ (Lc 23, 46), esto es, mi vida. ¡Qué grande es el valor de la vida humana si el Hijo de Dios la ha asumido y ha hecho de ella el lugar donde se realiza la salvación para toda la humanidad! “
Enero 30, 2008 en 3:39 pm
Andrea
” No necesitan médico los que están sanos, sino los que están mal. No he venido a llamar a conversión a justos, sino a pecadores ” (Lc 5, 31-32).
Católicos, cristianos, atendamos a estas palabras y en el nombre de nuestro Padre amado demos forma concreta al llamado. Acojamos a quienes han errado el camino, a quienes tienen sus almas agitadas, a quienes en el vacio de su espíritu aún no han encontrado la paz de Dios…quienes no lo ven ni lo quieren sentir…a quienes lo niegan y reniegan….Así como Jesús vino por los pecadores, aun siendo nosotros mismos pecadores, acojamos a los que están más en pecado que nosotros.
Nosotros tenemos la certeza de la fe, la certeza del amor en Cristo, vivimos en la certeza de Dios, ello mueve nuestras vidas…ayudemos al inquieto, a aquella alma que aún no conoce la grandeza de Dios en su Amor.
Nosotros no necesitamos de reconocimiento humano alguno para vivir en esta Divina certeza del Amor. Amemos así como Dios nos ama y propaguemos ese amor incondicional al prójimo.
Enero 31, 2008 en 8:17 pm
roberto viera gonzalez
¡Mi querido Luis! Estoy contento. ¿Conocé a Frossard? Fue un gran amigo del Papa Juan Pablo II. Andrè nos cuenta que su conversión fue instantánea. Un día en París entró a un iglesia ateo, y salió católico. ¿Le cuento? Creo que mi conversión se ha producido recién. Me vine del campo como Rovi (roberto viejo) y me voy como Ronue (roberto nuevo) asi se llama un tema muy polémico que tengo en http://www.bibliotecasvirtuales.com
Se o cuento pues he llorado como nunca desde que me separé de mi esposa el Martes por la noche.
Yo no uso celular hace un año, pero hemos hablado durante el día más veces que si lo tuviera. Y ……… ya quiero estar con ella. Nunca había llorado tanto. Entiéndalo, don Luis. Lo que Dios quiera nos dará. Todo lo que el quiera. Me río también. Parece que Dios fuera masoquista. Quiere vernos llorar. Perdón, amigo mío. Ojalá me entienda.
ESte fue un viaje distinto muy distinto. Fue un viaje con el Señor a mi lado. No me ha dejado desde que salí del campo. LO tengo más que claro.
¡Qué lindas las palabras de Andrea! Tengo unos cuñados……. difíciles, digámoslo así. Uno se va al campo mañana. y bueno……. ¡ay, no sé como decirlo Luis! bueno, bueno, yo hice lo que dice Andrea. Preparé sin que mi mujer supiera la cabaña de mi suegra con gas, luz y agua.
“”"”"Acojamos a quienes han errado el camino, a quienes tienen sus almas agitadas”"”"” en resumen, eso Luis, eso…… eso…….. siempre eso.. Demostremos amor, demostremos que Dios existe.
Me gustó eso de “ser motivador”…….. Esta página amigo……. esta pàgina es ……….. por ustedes, con ustedes, gracias a ustedes ……… sùper, sùper motivadora. Nos vemos Luis Robert.
Julio 4, 2008 en 7:48 pm
josefina
del corazon me salio esta palabra señor quiero estar sana de espiritu para poder dar amor a quien pueda ayudar, sin pedir nada a cambio y dar sin recibir nada a cambio, yo se que el amor en la base de la vida como la fe es la base del alma sin ellas dos nos sentiremos como un barco sin timón, señor tu que todo lo sabes tu que todo lo ves ayudame a conseguir mi camino sin espina, un rebaño con ovejas donde yo la pueda guiar dame las armas que se que tu solo tu las tienes, yo se que solo encontrandome contigo será una buena persona, sin miedo, en odio, sin rencon y poder perdonar a los que no supieron amarme, a los que me hicieron sufrir y me quitaron lo mas bello que tiene el ser humano la confianza
Julio 4, 2008 en 8:36 pm
Andre
Mi querida Josefina
Lee este link que te dejo aqui y verás que la confianza , amparada en el amor del Padre nunca se pierde, aún todo el mal que hagan los seres humanos, la misericordia se antepone y la mano cálida del Padre toma a su hijito herido y le dice “Has obrado como yo deseo de ti”
Un beso
http://andreabalbontin.wordpress.com/2008/03/20/confianza/#comment-7550