
“Mis ojos llevan el tiempo
De la vida que nació
Rojos en ocasiones
Blancos al crepúsculo
Húmedos en la lucha
Cerrados en nuestro sueño
Mis ojos llevan el tiempoDe la felicidad que se nos mostró
Tú nombre, ¡Ay Dios!
Fuga entre el gentío
Corazón sonrojado
Osadía de tus manos

Mis ojos llevan el tiempo
De la providencia de nuestro encuentro
Letras de dulce regocijo
Mayúsculas entre el mundo
No pregunte usted
Júbilo entre llamas y dolor

Mis ojos llevan el tiempo
De la unión brillante
Familia entre lo simple
Almas intercambiadas
Destello hacia lo alto
Descenso del sello eterno

Mis ojos llevan el tiempo
De la esperanza entre la hierba
Sosiego sin razón
Silencio paciente
Súplica intercesora
Potencia celestial”
Luis Robert.


















