El libro de la vida. Ese libro se escribe día a día. No se puede borrar, no se puede corregir su escritura. Escribes y ya. No hay marcha a atrás.
No puedes arrancar sus hojas, no puedes enmendar.
Pero si puedes aprender de lo que ya está escrito.Y lees y relees y piensas en todas las páginas en blanco que quedan y de pronto te sorprendes : No son muchas. Y no has podido aún completar lo escrito y que quieres que los demás lean. No. Lo que yo quisera leer en ellas.
Lo que me he perdido, no viene al caso. Ya lo perdí, ya no lo hice o ya se ausentó o lo borré.Lo que haré con mis lagunas y ausencias….sólo Dios sabe.
Pero hoy sé, sólo sé, que quiero vivir, aferrarme a esta vida porque no he terminado de recorrerla, pero mi recorrido va por otro carril, no respecto de MIS ausencias, MIS lagunas ¿A quien le importa? Lo importante es poder ayudar a otros y con ello escribiré el resto de páginas en blanco que quedan.De otro modo mi vida sentido no tiene.


















